Berri Txarrak
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Crónica | Berri Txarrak en Madrid

Berri Txarrak se traduce como «malas noticias» al castellano. Este fin de semana el power trío navarro, que ya va camino de marcar una época, hizo honor a su nombre. La razón es sencilla: el concierto del sábado en el Wizink Center de Madrid fue el antepenúltimo antes de que la banda liderada por Gorka Urbizu se tome un descanso indefinido. Las citas en el Navarra Arena de Pamplona serán las últimas que pongan el punto y final a una extensisíma gira que tuvo su punto de inflexión en el macro-concierto de Kobatamendi del mes de julio. Y claro, pues no hubo peor noticia que la de su anunciado retiro.

No se les puede reprochar nada a los de Lecumberri. Fueron prácticamente tres horas de un directo potente, sin paliativos. Y eso lo sabían las miles de personas que se dieron cita en Goya para despedir a sus referentes musicales. Porque ya desde los accesos nos dimos cuenta de que el norte se había venido a la capital durante unas horas: ikurriñas, pañuelos, pendientes… No sabíamos si nuestra mente nos había jugado una mala pasada y en realidad estábamos en Iruña, rodeados de paisajes verdes.

Para abrir la noche, los Berri eligieron a Pasajero, una banda sin duda consolidada desde su fundación en el año 2012. En parte ayudaron los varios premios que el cuarteto ganó en sus primeros años de existencia. Con una puntualidad inglesa, el vocalista y bajista Daniel Arias saltó al escenario del Palacio de los Deportes. «Un momento, aquí falta alguien…». Efectivamente, era el guitarrista Eduardo Martín el que finalmente no hizo acto de presencia. «Un abrazo para nuestro Edu, que se ha roto la pierna por cinco sitios».

Pero no por ello faltó desparpajo en la actuación de Pasajero. Con las letras que forman el nombre del grupo difuminadas en la pantalla, la banda madrileña se metió al público en el bolsillo con su rock sinfónico. Un más que notable adelanto de lo que se nos venía encima unos minutos más tarde. «Es un auténtico honor estar esta noche abriendo el concierto de Berri Txarrak. Les vamos a echar mucho de menos».

Las primeras caras compungidas ya podían vislumbrarse. Y también los primeros selfies con el logo de la banda, acompañado del lema Ikusi Arte y la leyenda 1994-2019, o lo que es lo mismo, 25 años encima de los escenarios, haciendo felices a un creciente número de fans procedentes de todos los rincones. La guitarra a lo James Hetfield de Gorka, el bombo transparente de Galder y el bajo Fender de David fueron los primeros protagonistas de esta noche que ya se intuía histórica. Gelaneuria y Ez Dut nahi fueron las primeras canciones que atronaron en el Wizink .

«Esto va a ser todo el rato agridulce», espetó Gorka a medias del concierto. No obstante, no hubo tiempo para que la alegría diera paso a la desazón y a la inquietud. En gran parte fue porque el trío navarro no dejó prácticamente un minuto de pausa. Los temas se producían en cascada, sin posibilidad de aplausos y vítores. El éxtasis más absoluto de la noche se produjo con Zirkua, a la que siguió una wall of death de manual. Minis de cerveza volando y sonrisas por doquier.

Con el cover de Toro de El Columpio Asesino el delirio ya estaba por las nubes. «Te voy a hacer bailar toda la noche…». Tras los más de dos minutos haciendo la estatua, ya nos estábamos dando cuenta de que esto se acababa. «Gracias por estos 25 años. Esto está siendo la despedida soñada». Y más lo fue cuando, tras el primer descanso, el bueno de Gorka salió solamente acompañado de su Telecaster para cantarnos Maravillas. Fue precioso ver todo el Wizink iluminado con mecheros y flashes de móviles. Incluso se agradecía un momento sosiego. Duró poco, no lo podemos negar, pues justo a continuación el Sols el poble salva el poble de los catalanes Kop fue el tema elegido para retornar a la normalidad.

«Music breaks borders», pudimos leer en la camiseta que Gorka escogió para, junto con David y Galder, decir adiós a su gente, a esa que lleva siguiendo a este trío desde que lanzaron la primera maqueta allá por el año 1994.

«Esto es histórico, y vosotros estáis formando parte de la historia»

Esperemos que el adiós no sea definitivo y poder ver de nuevo a Berri Txarrak en unos años. Necesitamos que las malas noticias se conviertan de nuevo en buenas. Y eso pasa por poder disfrutarlos encima de un escenario más pronto que tarde. Confiemos en ello.

Reportaje fotográfico: @espe_dm

Sobre Mario de Jaime

¿Hay algo mejor que abrir la aplicación de música de tu móvil, ponerte los cascos y cantar en voz alta pensando que tienes una voz angelical cuando en realidad cantas peor que un grillo mojado? Así se podría resumir mi día a día, porque si no estoy de esta guisa me encontrarás en cualquier concierto y en cualquier sala de por ahí. Por cierto, también toco una poco la guitarra y soy periodista, aunque creo que es lo menos importante.

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