Bichoz

BICHOZ – DE UN BOCADO

Lo que más me gusta de hacer estas reseñas, aparte de conocer a los músicos y del reto continuo que supone para mí como escritor, es que cada disco y cada grupo, es un salto de un estilo a otro. Ahora vamos a por BichoZ, rock and roll de alambique casero. ¡Dale!

Cada bocado. Ese primer punteo de guitarra nada más empezar me traen a la mente a los Metallica del Load y el Reload, sirva como ejemplo King Nothing. Mero espejismo. Cuando arrancan todos los instrumentos revelan un sonido más rockero, un estilo muy del norte. Estribillos a pleno pulmón, más propias del punk rock y unas guitarras que Barricada convirtieron en sello pero que son patrimonio de la música.

Como un niño. Es muy interesante en este cuarteto sus dos guitarras, que les permite, mientras una lleva los acordes, incluir leves punteos. Hace que cada estrofa dé la sensación de estar a punto de estallar. El punteo me ha recordado a Natxo Zabala, conocido por su trabajo en Koma, donde daba unos solos espectaculares. El hecho de que cuando empiezan las estrofas cesen las guitarras y todo el protagonismo lo tenga la batería consigue que al volver a entrar de cara al estribillo te den ganas de hacer los coros.

Metacrilato. En esta pisan el acelerador. No quiero saltarme el trabajo de Marcelo a las baquetas. Marcelo es, con todo respeto, el Ron Harper del grupo. Desde atrás, en una labor oscura y que no destaca, pero que sin embargo mantiene a Bicho Z en pie. Sobrio, serio, fiable y cañero. Esta es la típica canción de coger un esguince cervical, y es que hacen una melodía que no puedes evitar el headbanging. Esta fórmula de guitarras tralleras y estribillos que se internan en el punk-rock parece que lo van a tomar como receta personal. Y funciona. No está bien así, esto a mí me hace astillas/ algo hay que estoy haciendo mal, y no consigo entender. Tengo Una canción de lo que hablan todas las canciones siempre de los EnBlanco dándome vueltas mientras esta se dirige a un final a lo AC/DC.

Bichoz

Apuesta fuerte. Aquí han bajado un poco el tempo y los riffs ganan cuerpo. Se da un aire al comienzo de Balas blancas. Ya sé que estoy muy pesado con los Barri, pero a ver quién habla de rock sin pasar por los navarros. Estaba recordando la de apuesta por el rock and roll, que en su día versionaran, entre otras mil bandas, Javi Faraón o los Héroes del Silencio, y es que la letra lo trae a colación.

Corazón naranja. Otra vez esa combinación de una guitarra pesada con otra que hace un leve punteo. Creo que no es malo decir que, en esta canción, BichoZ recuerdan a sí mismos. Creo que han encontrado su estilo y tienen claro qué es lo que quieren hacer.

Ciegos de luna. Sería la canción ideal para terminar un concierto. Una especie de poema canallesco a grito pelado y encima de un punteo potente. Y es que en el fondo somos unos románticos. Románticos, que no moñas, la diferencia es la distorsión en la guitarra. Maúllan gatos en el callejón rompiendo el silencio/hoy volveremos a ver amanecer ciegos de luna.

Lo cierto es que con estos chicos he hecho trampa y es que los había visto defender el directo antes de ponerme tranquilamente con el disco. Víctor poniendo la cara, con su visera y sus gafas de sol, haciendo bromas con una chica del público que le hizo llevarse pintalabios en plena mejilla.

Se me ha pasado en un parpadeo. Rock. Y punto. Sin aditivos ni conservantes. Este disco puede tener dos meses o veintitrés años, es como Jimmy Hendrix o Johnny Cash, atemporal.

Una banda que merece la pena y cuya fuerza sobre las tablas (sobre todo el bajista, que hace también otra labor poco vistosa en el disco, en directo se revalida con creces) demuestra que con trabajo duro y horas de ensayo se puede dar algo bueno.

Para finalizar, los enlaces:

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Son gente cercana que responderán con una sonrisa cualquier mensaje.

Y antes de despedirme, hacer un recordatorio: hay que ir a los conciertos. Casi siempre son gratis y un poco de pábulo a grupos así les da la vida.

Sobre Teodoro Balmaseda

Escritor de ficción y crítico desde la admiración. Si te gustan mis reseñas, prueba 'Buscando oro' en tu librería o ebook.

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