Entrevista bandas de rock

Crónica | Gallos en El Sol

Reportaje fotográfico: @espe_dm

Y diecinueve meses después volvimos a ese lugar del que nunca deberíamos haber salido. A ese número 3 de la calle de los Jardines que tantas y tantas noches memorables nos ha regalado. El 13 de octubre de 2019 asistimos al concierto de Gallos en El Sol y anoche regresamos con un formato diferente, pero del que ya nos hemos acostumbrado. Mesas separadas, gel hidro-alcohólico y demás elementos que nos sabemos de memoria y que ya forman parte de nuestra vida diaria. El formato fue diferente al de esa noche otoñal pre-pandémica, pero la energía de los que se encontraban arriba y debajo del escenario fue la misma. Y eso nos encanta.

El trío madrileño venía de presentar ‘Hecho en el cano’, un EP que pudimos escuchar desde finales de abril, cuando fue publicado en las redes sociales de la banda el single Baby. El mismo camino recorrió Muertos, también perteneciente al mencionado trabajo. Las dos canciones fueron presentadas, como no podía ser de otra manera, en el concierto del viernes en la céntrica sala madrileña. Y, aunque, supongan «una vuelta de tuerca a nuestras canciones de siempre», no notamos la diferencia.

En el momento en el que los pies comienzan a bajar la mítica escalera de El Sol, el corazón se acelera. Como si nos adentráramos en otra dimensión en la que tienen cabida guitarras, baterías, bajos y todo lo que la imaginación de una mente rockera pueda imaginar. «Es un gusto volver a la Sol después de muchas cosas». Dejémoslo ahí. Rockstar fue la primera canción que descorchó el champán del rock and roll. Lo que ocurrió a partir de ahí se asemejó a un show en acústico con unos tintes eléctricos deliciosos.

La entrada en escena de la afamada Gibson Les Paul se produjo antes de Que nunca te falte el rock and roll y, aunque de nuevo fue aparcada en el soporte, el solo de batería previo a No seguiré contigo nos recordó mucho al que John Bonham se inventó una fría noche de diciembre de 1970 y que dio como resultado lo que, para muchos, es uno de los mejores homenajes a las grandes piezas del género. «It’s been a long time since I rock and rolled…».

Y, si la velada iba de clásicos, no podía faltar el Rockin’ All Over the World de Status Quo. Con la participación de Montse Urquiza a la voz, los cuatro minutos posteriores se basaron en un ejercicio de fuerza y poderío local codiciable. La sorpresa fue aún mayor cuando en medio de Puede ser, pudimos cerrar los ojos durante unos segundos y escuchar a Little Richard y su piano. «Havin’ me some fun tonight…«. Cuando el sol todavía brillaba con fuerza en las calles de Madrid, tocó despedir a estos Gallos que tocan «rock and roll en tu puta cara». Es imposible decir tanto con tan pocas palabras.

Tal vez el rock and roll, con guiño a Fito Cabrales y a su segundo disco, y Squirtcerraron una noche en la que volvimos a donde nunca debimos salir. A ese escenario por el que han pasado tantos y tantos músicos que hoy forman parte de nuestra vida. Por si alguien todavía no se ha dado cuenta, el rock and roll nunca se fue. Porque, al fin y al cabo, «siempre es la mejor opción». Y que no nos convenzan de lo contrario.

Sobre Mario de Jaime

¿Hay algo mejor que abrir la aplicación de música de tu móvil, ponerte los cascos y cantar en voz alta pensando que tienes una voz angelical cuando en realidad cantas peor que un grillo mojado? Así se podría resumir mi día a día, porque si no estoy de esta guisa me encontrarás en cualquier concierto y en cualquier sala de por ahí. Por cierto, también toco una poco la guitarra y soy periodista, aunque creo que es lo menos importante.

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