EL CINE SIN MÚSICA SERÍA UN ERROR

Analizamos la banda sonora de “Taxi a Gibraltar”, una comedia protagonizada por Dani Rovira, Joaquín Furriel e Ingrid García-Johnson.

Alejo Flah es el realizador argentino que dirige la primera película que abrió la sección oficial de largometrajes de la edición 22 del Festival de Cine de Málaga, con presentación de Francine Gálvez. “Taxi a Gibraltar” nos habla de la amistad, de abrir los ojos bien para no distraernos de lo verdaderamente importante. ¿Y cómo nos cuenta este mensaje la música? Vayamos a un quirófano… Sí, no estoy loca. Vamos a realizar un análisis quirúrgico para tratar de desgranar las claves de la música en este filme. 

Piensa en algo bonito. ¿Cuál fue el mejor viaje con tus colegas? Pues aquella despedida de soltera en la que… Y en 3,2,1… Te dormiste con la anestesia. Comenzamos… La música de arranque de la peli acompaña la acción y la engrandece. Dani Rovira rompe el retrovisor al chófer y acelera la velocidad del coche como hacía Paul Walker en “Too fast, too furious”. Con solo escuchar los primeros acordes, sabemos que va a acelerar a todo gas. 

La música es como un guionista de cine: escribe los momentos. Es capaz de transmitir cualquier sentimiento, como cuando León (Dani Rovira) toca la tripa de su novia embarazada y la banda sonora se torna en una canción que transmite ternura y dulzura, como el ADN de una nana. Y esta canción lleva en su ADN la firma del gran Andrés Calamaro. Calamaro ha compuesto la canción “Gibraltar” para la banda sonora de “Taxi a Gibraltar”. Una canción pop con ecos flamencos y de ‘western’ que cuenta con los coros del cantaor flamenco Arcángel y la producción musical de Ricky Falkner. Un tema de un icono del rock, el argentino Andrés Calamaro, que se inauguró con la proyección de esta primera película que marcaba el pistoletazo de salida del festival.

Pero las sensaciones no siempre son agradables. Hay canciones que nos pueden provocar hasta ansiedad. La banda sonora también es un ente radical. De la calma nos hace pasar a la tensión, como cuando con el argentino Diego (Joaquín Furriel) nos montamos en la secuencia del coche y el taxista León (Dani Rovira) nos lleva hasta el peñón de Gibraltar. En esta ocasión es una música muy rápida, que no solo anuncia el suspense y hace que casi se nos salga la garganta por la boca, también es capaz de servir de terapia. Asistimos a una consulta de un psicólogo en la secuencia en la que el argentino se pega a la oreja del taxista (Dani Rovira) para desahogarse como si hubiese metido un diván en el taxi. León se las apaña como psicólogo para contentar y calmar la ansiedad existencial del argentino, aunque se cansa de su intensidad y lo manifiesta: “Es argentino, habla más que las muelas”. Y es que el personaje que interpreta Joaquín Furriel es muy, muy intenso, tanto que muchos comentamos que llegamos a odiarle en ciertos momentos. Provocar en el espectador esta sensación es un trabajo difícil. Joaquín Furriel es un actor que brilla no solo por su mirada penetrante de ojos azules, sino que deslumbra gracias a su talento.

#Talento es también uno de los ‘hashtags’ que define a Dani Rovira y su polivalencia al dar vida a los personajes. El malagueño agradeció el premio especial al cine y a su Málaga natal: “Este premio se lo agradezco a mi Málaga y al cine como milagro de la humanidad. Llevo poco, solo cinco años, pero lo suficiente para darme cuenta de lo que es. El cine te convierte en más empático y en mejor persona”. Y también definió lo que supone para él preparar un personaje: «Tienes que ponerte en sus zapatos. No tienes que juzgarle ni hacer un estudio moral de si serías así o no”.

LA CANCIÓN ORIGINAL DE “TAXI A GIBRALTAR”, BY ANDRÉS CALAMARO

La música crea una atmósfera mágica y otro de los trucos para hacer magia, o lo que es lo mismo, contar historias, son las letras. Calamaro crea esta canción original para la película y la fuerza de su narrativa parece que se ha colado en los pensamientos de León y de Diego, mientras van en el taxi. Podríamos decir que Calamaro es todo un guionista sonoro: “Buscar algo que no existe. El Dorado. El Colorado. Hermanos por elección para romper las barreras del mundo extraño, que está tan cerca, que está tan lejos”. Una canción que habla de Gibraltar: “Hacia arriba, a volar. Pido un taxi en el cielo a la roca de Gibraltar. La vida es un caramelo de crema del cielo que está tan lejos”. Aquí vemos cómo el Calamaro más metafórico es parte del guión.

¿Qué otros cantantes contribuyen a la musicalidad del filme? Fito Páez, con su canción “Sin documentos”: “Déjame atravesar el tiempo sin argumentos”, una frase que ilustra la situación de la novia a la fuga (Ingrid Garcia Jonsson): “Estoy harta del pueblo y de los del pueblo. Viajar te abre la cabeza”. Un diálogo que parece sacado del cómic de la ilustradora catalana Moderna de Pueblo. 

JOAQUÍN FURRIEL: “Es difícil trabajar con los andaluces en el humor porque son los mejores”

Cuando haces pop, ya no hay stop. En esta road movie seguimos viajando en taxi, con Diego como coach matrimonial, recibiendo precisamente un coaching del taxista Rovira. Humor español, humor de pata negra. Y la música vuelve a sentenciar pero esta vez por su ausencia, ya que el silencio rompe las formas en varias secuencias. 

Otra de las labores sobresalientes de la música en el cine español es su contribución al chiste. En “Taxi a Gibraltar” destacan secuencias donde el brilla el humor entre dos polis andaluces muy graciosos, que trabajan en Gibraltar, y cuyos diálogos son una obra de arte dentro del ‘spanglish’ o del “llanito”, una variedad lingüística utilizada por los habitantes de Gibraltar: “Give me un salaíto, anda”. Y es que los españoles en el humor somos muy buenos, lo reconocen hasta los argentinos: “Es difícil trabajar con los andaluces en el humor porque son los mejores”, confesó el actor argentino Joaquín Furriel (Diego) al presentar la película inaugural del festival.

La fuente de comicidad que brota del filme recuerda a la línea inaugurada por “Ocho apellidos vascos” e incorpora temas de actualidad como el conflicto taxi y VTC o las hipotecas en yenes. Y el ritmo se ha visto favorecido por la música de Aránzazu Calleja (“Pagafantas”, “Fe de erratas”).

Parafraseando a Nietzsche, “La vida sin música sería un error”, me gustaría añadir, “El cine sin música sería un error”. Espero que en la próxima película que veas prestes especial atención a la música. Te invito a hacer lo que hace ella: contar los momentos de una historia. Cuando la música te transmita emociones, márcate un Chiquito de la Calzada y coméntalo con el de al lado, diciéndole: “Oye, ¿has escuchado esto?, ¿te das cuen?”.

Sobre María Ruiz Calvente

Redactora y Guionista en TVE @LA2 Programa cultural #Sobresalientes Periodista, viajera y festivalera. Me encanta la música y escribir sobre ella, sobre todo si es indie. El humor es mi filosofía.

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