El Kanka Marenostrum

Crónica | El Kanka Marenostrum Fuengirola

Es de sobra conocido que cuando llega septiembre nuestras mentes se reinician. Vamos en busca de esas nuevas metas que prometimos en el brindis de la cena familiar de Nochevieja pero que, al final, entre unas cosas y otras, no las hemos materializado. Septiembre es como una segunda oportunidad para los rezagados. Aún hay tiempo para apuntarse al gimnasio. En el caso de los conciertos, el de ayer de El Kanka fue el último de una edición limitada de Marenostrum Fuengirola que ha hecho las delicias de los amantes de la música en directo durante el verano del coronavirus. Tocan a su fin las noches de verano con el mar y la luna como testigos de lujo. Hora de pensar en nuevos proyectos y quién sabe si una nueva vida.

Un castillo como telón de fondo, una guitarra y todo el humor y ternura de su lírica. Un plan único que se antoja irrechazable para los 643 locos que necesitamos rock en vena en tiempos de pandemia. No vamos a seguir profundizando de nuevo en el sitio elegido para la celebración de los conciertos ni en la perfecta organización del festival durante estos tres meses, más que nada porque lo hemos ido resaltando noche tras noche que acudíamos a las tripas del Castillo Sohail. Pero lo que sí haremos es darles las gracias a toda la organización, por haber luchado contra viento y marea para ofrecer una alternativa de ocio viable en cuanto al ámbito sanitario se refiere. De ellos ha dependido nuestra felicidad desde aquel día de julio que inauguramos su terraza con el concierto de Efecto Mariposa.

En el otro lado se encuentran todas y cada una de las 13.000 personas que han asistido y han visto con sus propios ojos a artistas como Loquillo, M Clan o Amaral, entre otros muchos. Sin el comportamiento ejemplar de todas ellas no hubiera sido posible llevar a cabo esta edición del Marenostrum que se quedará en nuestra memoria para siempre. Juntos somos más fuertes, no dudemos de ello.

Como hemos dicho anteriormente, el encargado de cerrar este ciclo de conciertos fue un artista que ha sabido como nadie hacerse un hueco en un mundo musical que cada vez es más complicado. El Kanka es oficio, es el trabajo duro que tarde o temprano da frutos. Y también es talento y soltura encima del escenario. Su guitarra y él son un tándem perfecto, sin fisuras. Y, dicho sea de paso, más que suficiente para una noche de música, risas y palmas a ritmo de canciones con unas letras divertidas y ocurrentes.

El-Kanka-Marenostrum-Fuengirola

Lo que no supimos adivinar fue que el malagueño elaboró la setlist acorde a las veinte canciones más escuchadas en su perfil de Spotify durante las últimas 24 horas. «Podría no haberlo hecho». Pero lo hizo, y salió a la perfección. Cantamos A dieta de dietas y bailamos sentados Instrucciones para bailar un vals. Puede que no fuera lo mismo que unos meses atrás cuando os contamos su concierto en el Auditorio Municipal, pero valía igual y confirmamos una cosa: se puede bailar un vals sentado.

El Kanka Fuengirola Castillo Fuengirola

La noche avanzaba y la lista de Spotify iba menguando poco a poco. Cada tema era una sorpresa que nos pillaba de lleno. Hasta pudimos oír unos versos de una de las canciones más conocidas de Bustamante al final de Volar. Para que luego digan que no puede verse la expresión de felicidad detrás de una mascarilla… Con Me Gusta nos acordamos de esa persona especial, esa que hace nuestros días mejores. De acuerdo, nos puede encantar su sonrisa Profident y sus andares sinuosos, pero si se nos cae la baba con sus manías y sus humos, eso es que esa persona en la que pensamos nos importa de verdad.

Tras los últimos acordes, el público se puso en pie para agradecer a la organización el esfuerzo de dar la vuelta a un concepto de festival en pocos meses, y conseguir quitarnos el miedo con una dosis de música en un formato que ha superado con creces todas las expectativas.

El Kanka demostró que, ya sea llenando estadios, o en petit comité sabe conectar con el público de una forma única. Consolidado profeta en su tierra, puso la guinda a un Marenostrum Edición Limitada con un concierto único. La magia de su música en directo inundó el castillo de la magia que tanto necesitamos.

 

Cronica por Mario de Jaime y Justo I.Fernández

Sobre Mario de Jaime

¿Hay algo mejor que abrir la aplicación de música de tu móvil, ponerte los cascos y cantar en voz alta pensando que tienes una voz angelical cuando en realidad cantas peor que un grillo mojado? Así se podría resumir mi día a día, porque si no estoy de esta guisa me encontrarás en cualquier concierto y en cualquier sala de por ahí. Por cierto, también toco una poco la guitarra y soy periodista, aunque creo que es lo menos importante.

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