Entrevista | Bocanada

Con tres lustros de «rock volcánico e incendiario» a sus espaldas, el pasado 21 de febrero los navarros Bocanada presentaban su quinto disco de estudio, Ahora que los leones duermen. El mismo día del lanzamiento charlamos con Martín Romero, vocalista de la banda:

A partir de hoy ya está disponible vuestro nuevo disco en formato físico y en las plataformas digitales ¿cómo anticiparías lo que va a encontrar la gente en Ahora que los leones duermen?

¡Yo creo que se van a poner muy contentos! [Risas] No, a ver, lo que sí anticipo es un cambio. Si son seguidores de Bocanada, si han escuchado otros discos y eso, creo que van a notar un cambio con respecto a la fuerza, a la intensidad de las canciones. Y también creo que van a encontrar más canciones que enganchan mucho más rápido que en el disco anterior, en Libres; que es un disco con el que quedamos muy contentos pero sí que creo que este, al menos a mi modo de verlo, es más directo, tiene más canciones que te puedan atrapar y decir: «Joder, a ver qué va a seguir pasando en la siguiente canción y en la siguiente.»

Pienso que es un disco más fácil de escuchar, es menos rebuscado por decirlo de alguna manera. No sé, yo tengo un optimismo brutal desde hace dos días, tengo «algo» que me está diciendo que puede ir muy bien. Como para ganar dinero no [Risas] pero sí para que la gente esté muy receptiva, que así la he visto también a la espera de este disco. Y eso también me ha dado pie a pensar que vamos a tener una buena aceptación y que vamos a llegar, si no a mucha más gente, a la que le llegue le va a entrar mucho más rápido que otros discos de Bocanada.

Según tengo entendido empezasteis y terminasteis de grabar a finales del año pasado.

Sí, casi todo se hizo en diciembre.

En diciembre después de tres años sin parar porque publicasteis Libres (2017), empezasteis y terminasteis vuestra gira entre 2017 y 2018, y el año pasado os sumasteis como invitados a varios conciertos de la gira de los Marea, ¿cómo fue dar por cerrado el disco?

Sí, así es. Terminamos la gira de Libres en octubre de 2018. Creo, que yo con las fechas soy muy malo. Luego nos invitaron los Marea hacer la gira de El Azogue con ellos a partir de mayo y ha sido un año bastante duro para los cuatro, tanto para Juanito, como para Pepo, como para Rupi, como para mí porque teníamos que compaginar el hecho de preparar el disco nuevo, preparar todas las canciones, los ensayos de los repertorios de la gira de Marea y aparte los conciertos. Todo antes de entrar al estudio porque nuestro objetivo era terminar la gira con Marea y entrar a grabar.

Entonces como dices terminamos la gira de Libres, paramos tres meses… ¿Qué digo? Ni tres meses porque ya estábamos ensayando y sacando las canciones a la vez que estábamos preparando repertorio para lo de Marea porque claro, te dicen los Marea: «Oye, que vamos a tocar veintidós conciertos, ¿os venís a tocar con nosotros?» Es una estupidez decir que no, aunque tengas que sacar tiempo de donde sea. Entonces fue un cúmulo de cosas, sabíamos que teníamos que sacrificarnos mucho, que tendríamos que sacar tiempo de donde no lo había para poder hacer todo a la vez y lo hemos conseguido: terminar la gira, entrar al estudio, grabar el disco y ahora la promoción del disco, preparar el merchandising, sesiones de fotos, mogollón de cosas de por medio.

Ahora arrancamos ya el 6 de marzo con la gira de Ahora que los leones duermen, que además no tengo ni idea de cuándo vamos a terminar, si terminamos algún día. [Risas] Tenemos conciertos hasta antes del verano, hemos dejado un par de meses ahí que no sé si haremos festivales o simplemente nos vamos a ir de vacaciones. Así que si no tocamos en verano que sepa todo el mundo que es porque nos vamos de vacaciones, que no tenemos desde hace tres años.

¿Cómo ha sido la composición del disco? ¿Todas las canciones han sido escritas ahora, explícitamente para este disco?

Fue acabar Libres y ya tener en mente el hecho de que teníamos que sacar un nuevo disco, que teníamos que aprovechar el momento de todo: de la gira de Marea, de que volvíamos a estar en la palestra de las redes sociales. Era el momento de que Bocanada siguiera adelante, no era momento para parar. Las bandas ahora no se pueden permitir el lujo de parar. Bueno, Extremoduro sí puede parar quince años, el Fito puede parar treinta y seis y Marea pueden parar otros ocho, pero una banda de rock de nuestro nivel no podemos permitirnos el lujo de parar dos años para sacar un disco. La gente se va a olvidar y para mandar dos fotos haciendo el chimpancé por Facebook me parece una estupidez si no entregas algo que la gente pueda escuchar y decir: «Hostia, que estos siguen dando guerra».

Entonces lo que hemos hecho ha sido parar en Libres y empezar de cero. No hemos cogido cosas que ya tuviéramos ni nada, se ha hecho todo durante este año. Juanito podría haber sacado un disco con treinta y seis canciones, Pepo y Rupi igual. Era increíble la cantidad de ideas que traían. Podríamos haber hecho un disco con cincuenta canciones tranquilamente y todo ha sido en el mismo periodo que hemos estado hablando: desde empezar con Marea hasta que ha acabado el año. Y la forma de hacer las canciones ha sido la misma de siempre: todos juntos, trayendo ideas y montando todo entre los cuatro. Luego ir probando melodías y cuando está la canción terminada ya escribo la letra.

¿Y qué hay detrás del título elegido para este nuevo trabajo? Bueno, ¡y la portada! Que nada más verla ahora me ha recordado a Hércules y el león de Nemea.

Ha quedado muy griego eso, ¿a que sí? Es todo una metáfora. La portada la ha hecho un compadre nuestro, Arturo Peñaranda, que es el hermano de Pepo, un dibujante y diseñador muy bueno que ya nos había ayudado antes a hacer otras cosicas. Le dijimos el título y salió esto.

Elegimos el título por el hecho de que Ahora que los leones duermen era como decir que ahora era el momento de Bocanada, de aprovechar la oportunidad. Creemos que después de las giras de Libres y la de Marea ha sido el momento de estar en boca, en ojos y en oídos de la gente, y que era el momento de seguir al pie de eso y de sacar algo. Es una metáfora de que hay que aprovechar la oportunidad, el momento en que se encuentra Bocanada, que llevan dos años subidos a un escenario, para sacar otro disco y seguir.

Siempre he pensado que era el momento de Bocanada, pero ahora estoy más convencido aún. No depende de nosotros, lógicamente. Está en las manos o en los oídos de las personas que quieran venir a nuestros conciertos y las que quieran comprar el disco, soy consciente de ello. Pero también estoy convencido de que hemos hecho un disco brutal, que hemos dado cuatro vueltas de tuerca y subido tres escalones por encima y que es nuestro momento absolutamente.

¿Y esta declaración de intenciones es la que ya teníais en mente al lanzar «El demente» como pre-single y «Golpe de mar» como primer single?

Pienso que sí. También es verdad que hemos tenido bastantes más dudas a la hora de sacar ambos, tanto el pre-single como el single. Así como en Libres sí teníamos claro un par, en este hemos llegado a tener en mente hasta siete canciones, lo que para mí es maravilloso, poder decir: «Me da igual. Me gustan todas para single.»

[Risas]

Además que cuando nos pusimos a ello yo les decía a Pepo, Rupi y Juanito que cada día estamos peor de la cabeza porque nos juntamos los cuatro en casa de Pepo, nos dio un boli a cada uno y un cuadernito que nos había comprado en el chino para apuntar las cosas que pensábamos de cada canción y así elegirla. Y yo iba haciendo dibujitos en el cuaderno. Juanito iba apuntando cosicas, Rupi y Pepo también, pues me gusta esto, tal, y yo dibujaba un monstruo, unas flores, hasta que ya Juanito me mira y me dice: «¿Pero qué haces?», y yo: «Si a mí me da igual, me gustan todas.»

[Risas]

Entonces volviendo a tu pregunta, no sé si realmente son las dos que globalizan por decirlo de alguna manera este disco. Pero sí te puedo decir que «El demente» te puede retraer a los Bocanada de hace diez años. Para mí personalmente engloba muchos rasgos tanto musicales como letrísticamente hablando de lo que ha sido Bocanada siempre. Llevo un montón de entrevistas diciendo “letrísticamente” y creo que ni existe. Si no existe, corrígeme, ¿eh? Que yo soy muy cazurro.

[Risas]

Entonces decidimos esos dos por el hecho de que había que elegir singles y que eran dos que podían entrar fácil. Quizá «El demente» menos, pero «Golpe de mar» sí es muy directa y muy fácil de agarrar y de que te agarre. Eran dos tiros fijos que había que apostar por ellos y creo que ha sido un acierto, sí.

El disco arranca con «Para siempre»: «Vaya castigo, vuelvo a mi ombligo, que en esa rueda de hámster ya no quiero estar». Luego deriva en algo más positivo, pero la letra se me antoja un poco oscura, un tanto pesimista…

No, no es pesimismo…

¿Hastío, tal vez?

Tampoco. Es que yo soy muy rebuscado. Me considero una persona bastante directa con las letras, pero sí es verdad que soy un poco rebuscado a la hora de expresar ciertas cosas. Me lo han dicho alguna que otra vez porque hablo mucho de la soledad; pero no es pesimismo, al revés. A ver, yo me canso, me canso mucho. Me cansa mucho cuando se hacen las cosas sin sentido, cuando se hacen las cosas porque te las imponen y no porque tú las decides. ¿Por qué no puedes elegir tú la soledad? ¡Si no es mala! No es deprimente, ni enfermiza, ni alcoholizante. Es buenísima, de hecho. Yo vivo en el monte con mi mujer, mis perros, mis gallinas y mis gatos y allí me he enriquecido como ser humano el 80% de lo que no lo he hecho estando viviendo rodeado de personas. Parece una barbaridad decir eso, pero es verdad. Y he aprendido ya no sobre mí, sino sobre los demás.

No es hastío lo que siento por la sociedad, pero sí es verdad que es hora de la que gente no siga más cortejos fúnebres. La gente va haciendo lo que otra gente quiere que haga, estoy convencido de ello. Lo que pasa es que no todo lo que no rodea a la sociedad o lo que no hace la gente «normal» de ahora no quiere decir que estés mal hecho, y me gustaría que todo el mundo pudiese decidir por sí mismo lo que quiere hacer y lo que quiere elegir. Por eso creo que lo que yo digo no es pesimismo.

Yo no soy una persona triste, yo soy la persona más feliz del mundo en todos los aspectos. Y lo que me ha ayudado a eso ha sido el centrarme en mi alrededor, en mi soledad compartida con mi pareja y mis animales. Me ha enriquecido mucho como persona y me ha ayudado a ver desde otro punto de vista al resto de la sociedad.

¿De ahí entonces la idea de marcharse y no volver que empapa muchas de las canciones?

Sí, sí. Yo quiero estar en un sitio, el que sea, con quien sea, cuando yo quiera estar. No soy partidario del reencuentro ni del festejo. Ya no. Ya no quiero ir, no sé, a un concierto porque nos vamos a juntar tanta gente o porque vamos a ir la cuadrilla de amigos, no. Ya iré a los sitios cuando yo quiera ir y porque me apetezca ir. Sí es verdad que yo respeto muchísimo a toda la gente que no piensa como yo, que es el resto del mundo. [Risas] Pero he llegado a un punto en que mi vida social se centra en mí, en mi cercanía, mi familia. El mundo del rock ya tiene mucha vida social, que me he impuesto yo.

Ahora mismo soy un caballo con anteojeras y no quiero mirar fuera de aquí porque ya me he llevado muchas hostias mirando fuera. Entonces si esto que tengo rodeándome los ojos está bien apretado, mejor. Aunque acabe por no entender lo que pasa a mi alrededor en esta sociedad, pero prefiero quedarme así, como un cazurro que no se entera de nada, en vez de sentir todo lo que hay ahí afuera, que está todo hecho un desastre.

Antes me hablabas de las letras, que son accesibles, pero también es cierto que lo metafórico que hay siempre en ellas junto al sonido particular que tienen es algo que cabe esperar de un álbum de Bocanada. Algo que a su vez está totalmente alejado de las tendencias actuales. ¿Piensas que hoy en día es arriesgado apostar por este tipo de música?

No, no es arriesgado. Tú tienes que apostar por tu proyecto. Para mí esto que tenemos Bocanada a día de hoy es un regalo: tenemos cinco discos y los últimos cuatro son ya un regalo. Nosotros podemos meter doscientas personas en Madrid, Barcelona o Valencia, pero para hacer eso llevamos quince años haciendo rock and roll. La gente dice: «Joder, es que a vosotros os va muy bien.»

¿Que nos va muy bien? Yo me levanto a las seis de la mañana para ir a currar y Pepo, Rupi y Juanito también. Sacamos dinero pagar el local de ensayo todos los meses. ¿En qué me va muy bien? Hay personas que piensan que como soy hermano de Kutxi, Bocanada manejamos, y no hemos ganado dinero en la puta vida. Cuando hay que comprarse una guitarra, Juanito se la compra; cuando hay que comprarse platos, Pepo se los compra; Rupi se compra sus cuerdas de bajo. Nosotros no tenemos un pavo y llevamos así quince años.

Me repito mucho, pero a día de hoy están las bandas grandes, me da igual cuáles, luego hay una grieta gigante, y al otro lado en una islita estamos el resto de bandas de rock. Y no hay un puente de aquí a la mitad de ese abismo, y de ahí al otro lado. Ojo, que no son esas bandas grandes las que han hecho eso, ni mucho menos, que con todo el respeto están donde se merecen estar, pero es una grieta que se ha ido abriendo con los años y  que desde hace ocho o diez es cada vez más visible y más amplia. ¿De quién es la culpa? Pues no tengo ni idea, pero lo que sí está claro es que ahora no hay un testigo generacional porque no hay ni siquiera un término medio y tampoco hay un puente en la mitad de ese abismo. Entonces no va a ser fácil que nadie salte eso a menos que sea «el momento» en el cual una banda saque algo muy especial y pueda pasar de un lado a otro, porque algo progresivo va a ser imposible en los tiempos que corren.

Pero bueno, que no quiero alejarme de tu pregunta. Sí es verdad que si a mí alguien me pregunta si merece la pena montar una banda de rock para irme a tocar por ahí le diría: ¡Ufff! O sea, no vas a poder tocar en ningún lado. Vas a hacerte el circuito de conciertos de bares, de salas de tu barrio y ya está. Si piensas que con una banda de rock ahora te vas a ir a tocar por todo el estado y meter quinientas personas en cada sitio lo llevas clarinete porque no va a ser factible, no vas a poder hacerlo. A menos que seas un tío adinerado, de clase alta, que quieras apostar por tu grupo y te vayas a pagar tú todo.

Pero aun así somos tan cazurros que seguimos haciendo discos y seguimos apostando por la música porque nos llena y porque es algo que queremos hacer. Sí, yo sigo apostando. Hace diez años no sé si te habría dicho que apostaría por ello, pero en el momento que estamos ahora mismo, que somos unos privilegiados, sí apostaría por ello. Y animo a que se siga apostando por ello.

Hace un rato me comentabas que la forma de componer la música es siempre la misma: os juntáis, ponéis ideas en común, trabajáis sobre ellas y luego tú compones la letra. ¿Este paso en la composición cómo es? ¿Te sale de manera espontánea, fluida, o tiene más que ver con un ejercicio menos inmediato y más sesudo?

Te podría decir cosas bonitas y decir algo así como que las musas y la inspiración llegan  cuando menos lo espero, que son las tonterías que dice la gente [Risas] Que sí, que la gente dice muchas tonterías, los letristas, escritores, cantautores, poetas te dicen eso y a mí me gustaría ver de puertas para adentro lo que de verdad se cuece. Pero bien, yo que llevo escribiendo canciones muchísimos años, soy un escritor que solo escribe si tiene un  motivo para escribir. ¿Qué quiere decir eso? Pues que yo no voy por la calle, se me ocurre una frase maravillosa, la escribo en una servilleta de un bar y luego llego a casa y sigo escribiendo. No. Yo necesito un motivo. Mi cerebro o lo que sea que tengo ahí está lo suficientemente entrenado para que cuando no tengo un motivo para escribir no me manda información, y es un don maravilloso que yo he entrenado sin querer para no tener que hacer nada a no ser que tenga que hacerlo. Y digo que es maravilloso porque yo cuando tengo que escribir una canción me dejo diez litros de sangre con cada canción. Quiero expresar todo lo que siento, lo que me rodea, los tormentos que pasa mi gente, las alegrías. Todo en diez canciones, y es algo muy difícil.

Diez canciones son unas mil novecientas o dos mil palabras. Esto seguro que no te lo ha dicho nunca nadie, pero te lo digo yo. [Risas] Entonces cuando escribo intento poner en cada canción la palabra exacta que yo quiero expresar, ¿no? Que el cúmulo de palabras exprese realmente lo que quiero decir. Y como quiero poner muchísima información en muy poco espacio me cuesta muchísimo. Hay veces que cojo hasta ansiedad a la hora de escribir, que me dice la gente: «Martín, si lo que tienes que hacer es disfrutar, si te gusta escribir.» Y es así, me encanta escribir, pero no disfruto escribiendo, sufro.

A mí me duele escribir porque no consigo muchas veces dar con lo que quiero decir y pienso en qué pasará después con cada palabra que pongo en cada canción. Me gusta que tú cuando escuchas una canción mía en la que yo me estoy riendo, tú te rías, y que cuando yo estoy llorando con una canción tú llores, y que si estoy sangrando con una canción tú sangres. Sé que es muy difícil conseguir eso con una canción, y puede que nunca lo consiga, pero mi intención es esa y por eso me cuesta tanto escribir. Que luego igual hay gente muy buena que lee mis canciones y dice que eso lo hacen ellos con la boina sentados mientras ven el «Sálvame»; pues ole tus cojones, a mí me cuesta muchísimo.

Por eso te decía que lo bueno es eso, que cuando estoy de gira por ejemplo y no tengo que escribir nada mi cerebro no me manda información. O no la quiero recibir. Y yo creo que esta facilidad para ponerme muros se debe a lo que te decía, que lo paso mal cuando escribo.

Algo muy característico de vuestros directos es lo enérgicos que sois los cuatro y al escuchar el disco me ha llamado mucho la atención que capta perfectamente esta energía, la energía de los directos. ¿Cómo se llega a esta fórmula perfecta?

Una de las razones por las cuales decidimos grabar este disco en directo es que a Pepo, Rupi y Juanito les hacía mucha ilusión hacerlo así, grabados todos a la vez. Porque no es lo mismo grabar todos por separado que te estés viendo, estés tocando a la vez, las sensaciones son diferentes. Es como un ensayo, pero también como un directo, que es la segunda razón.

Bocanada es una banda de directo. Nosotros somos de cortas distancias, somos un cañón, somos directos. Somos rabia y energía y nos gusta presar la energía a los escenarios y que la gente sienta como sentimos nosotros; y que si nosotros desprendemos algo fuera de lo normal, que lo reciban también y que se les ponga la piel de gallina. Entonces lo que queríamos también era grabar juntos para expresar lo que tú has dicho, la energía que desprendemos en directo.

Mucha gente nos venía a ver y nos decía: «Oye, el disco me ha gustado, pero os he visto en directo y, joder, sois un grupo para ver en directo.» Entonces después de tantas veces eso dijimos, joder, tienen razón, nosotros también somos conscientes de ello, vamos a hacerlo en directo y a ver si podemos reflejar un poco de eso también en el formato físico, darle un algo especial, un brillo diferente, una intensidad diferente. Era nuestro objetivo y bueno, por lo visto se nota. Por lo menos tú lo has apreciado.

Ya para terminar, hablemos de la gira: hace tres días habéis anunciado vuestra gira de salas que arranca dentro de dos semanas aquí en Madrid y tiene confirmada un número de fechas importante. Me llamaba la atención primero que se trate de una gira de salas ahora que comienzan casi todos los festivales y eso que me comentabas antes, que habéis dejado un intervalo entre junio y octubre, que bueno, ya me has contestado antes que o bien festivales o bien vacaciones.

Sí, no tenemos ni idea, de verdad. No es que no te lo quiera decir. [Risas] El verano que lo tenemos en stand-by porque aún tenemos que decidir si finalmente haremos festivales o sin más hacemos un descanso por vacaciones y después volvemos a arrancar.

Lo que sí teníamos claro era tener una tirada grande de conciertos, no sacar dos conciertos tipo presentación y luego ir sacando fechas. Por eso hemos sacado un cartel con diecisiete fechas que es la primera tirada porque no son todos los que están… ¿o no están todos los que son? ¿Cómo se dice? Bueno, que hay más. [Risas] Queremos llegar a muchos más sitios. Sí que es verdad que no vamos a hacer una gira de cuarenta conciertos, no somos una banda que pueda irse a tocar a cualquier sitio, pero se alargará. No sé hasta cuándo, pero se alargará.

 

Sobre Maire Morrigan

Nacida en los 80 en un barrio conflictivo, crecí entre bakalas y boy-bands en los 90. En el 2000, me regalaron una cinta de cassette con “A golpes de rock and roll” en la cara A y "Revolcón" en la B. Fue mi primer pico. No he dejado de chutarme rock desde entonces.

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