Capitán Cobarde

Capitán Cobarde: “Los que estamos fuera del circuito más comercial tenemos que ser artesanos de la canción”

Nos atiende en su casa el padrino de La Sexta Cuerda, Alberto Romero, más conocido como Capitán Cobarde. Alberto fue la primera persona que concedió una entrevista para este medio por lo que siempre se le recuerda con gran cariño por ello. También porque es una persona que se deja querer, cosa que comprobarás durante la entrevista.

Hola Alberto. Han pasado 17 años desde que publicaste Que se callen los profetas, quiero empezar fuerte preguntándote si crees que ha habido un repunte de profetas new age en los últimos años.

El rollo de internet y de que todo el mundo pueda decir lo que piensa es un arma de doble filo. Estoy seguro de que hay muchas personas que tienen cosas que decir y posiblemente sean muy importantes, pero también hay otras que no. Y tienen su altavoz.

Es el tiempo que nos ha tocado y las estrellas del rock son los YouTubers. Yo tengo una sobrina que me dice que tiene más seguidores que yo, a lo que yo le pregunto: ¿Pero por qué? ¿Qué es lo que haces o vendes?

Es inevitable que haya profetas de todo tipo. El problema es que hay un movimiento muy vacío y es importante ser selectivo, ser inteligente y tener inquietud.

Hemos visto en redes discursos del odio alentando a la persecución de los judíos y también con la frase “el fascismo es alegría”.

Es una pena escuchar este tipo de discursos que ya no tienen cabida en la sociedad de hoy en día. Creo que tenemos que preocuparnos más en los valores que promulgamos. El problema de esto son las personas que se creen este tipo de historias. Yo estoy convencido de que estoy haciendo el bien y esta muchacha que dijo eso está haciendo el mal y sembrando odio.

Quiero entrar en materia musical hablando de discográficas. Has pasado por DRO, El volcán, Maldito Records y también por campañas de crowdfounding. ¿Qué lección has sacado de todo este viaje?

Yo creo que una de las cosas buenas que ha tenido internet y la posibilidad que hay ahora de auto gestionar tu proyecto es que ahora tengo los derechos de mis propios discos. Con los discos anteriores hasta dentro de 50 años no voy a tener esos derechos y simplemente es porque me paguen un disco. He ofrecido mucho y me han pagado muy poco para lo que les entregué. Ahora es un concepto muy artesanal y directo, casi personalizada. El concepto del Club de los Cobardes, que luego te desarrollaré, está siendo uno de mis grandes ilusiones.

Nosotros estamos fuera del circuito más comercial y tenemos que buscarnos la vida de otra manera, por eso reivindico el concepto de artesanía. En este concepto artesano también he aprendido a valorar y respetar mucho a cada persona que invierte su tiempo y su dinero en mi proyecto, porque son ellos los que realmente valoran mi arte y cada paso que doy dentro de él.

Es muy gratificante ponerles cara, charlar con ellos, saber que entre ellos se están haciendo amigos… es una pasada, de verdad. Mi música está sirviendo de nexo para que personas se conozcan y hagan otros planes que quizá ya ni siquiera tienen que ver con mis canciones.

“Nosotros estamos fuera del circuito más comercial y tenemos que buscarnos la vida de otra manera, por eso reivindico el concepto de artesanía en mis proyectos”

Albertucho Capitán Cobarde

Eres muy querido en España por tu fusión rock de Andalucía con tintes dylanescos. En tus primeros dos discos ya había folk mezclados con algunas más rockeras y sonidos andaluces. ¿Qué valoración haces de estos sonidos?

Pues ha sido un viaje increíble. Ahora en 2023 hace 20 años que se publicó mi primer trabajo Que se callen los profetas un trabajo mucho más punk y rock que Lunas de mala lengua, quizá con un sonido más setentero. En este segundo disco ya entran influencias de sonidos como Triana y Pata Negra. A partir de aquí hay un cambio en mi manera de escribir que se ve claramente en Palabras del capitán cobarde, donde aparecen versos más sencillos y más alejados de la estridencia anterior.

Y de ahí llegué a Alegría.

Justamente quería hablarte de ello porque el disco de Alegría fue una sorpresa en tu carrera por lo que supuso a la hora de romper con ese sonido andaluz. A mi particularmente me tocó también en un momento de transición personal en el que encajó perfectamente con lo que necesitaba escuchar. Es un disco que tiene un poso de tristeza enorme, pero queriendo ser alegre.

Es otro mundo. Hubo una época en la que yo quería sonar bluegrass y que mi voz fuera el nexo con esta tierra y el elemento diferenciador a otros artistas. Es en Alegría donde yo me obsesiono y quiero comenzar este viaje. Es una paradoja porque la realidad es que, aunque se llama alegría, el disco es profundamente triste. Concretamente me pilló en una época en la que quería ser feliz pero no podía, por eso le puse ese título. Quizá se vea perfectamente reflejado en Muertecito estoy de ganas y también en la producción del disco. Lo que hicimos fue darles un sonido y un concepto alegre a esas canciones tan tristes y jugar con esto.

Un momento de mi vida muy difícil pero no quería ir por la vida contando penas ni tomarme tan enserio.

Llegamos a Palabras del Capitán Cobarde donde comienzas un proceso de simpleza en tus letras como antes me has comentado. ¿Cómo sigue este viaje hasta Camino de vuelta?

Pues sí, como hemos hablado antes aparece esa simpleza que es mucho más complicada para mí porque con tanta metáfora escondía lo más puro que muchas veces es lo más difícil de decir.

En Carretera vieja ya estaba metido de lleno en el rollo del new folk y eso se ve mucho en ese disco. Yo quería que sonara a Sur de Estados Unidos, no a Andalucía. Lo que sí es cierto es que hay canciones como Aire que se pueden vestir de diferentes maneras. Esa canción podría ser de rock andaluz perfectamente y esto habla mucho del trabajo de producción y de la importancia que tiene.

“Yo no es que haga rock andaluz propiamente dicho. A mí me gusta más decir que hago rock desde Andalucía.”

Ahora en Camino de vuelta con mi compadre Diego Pozo “El ratón” hemos trabajado para que suene a Andalucía este nuevo disco. Estoy muy contento porque en cadencias, ritmos y sonoridades hemos fusionado de manera natural el folk, sonidos andaluces y el rock. Porque la realidad es que hagamos lo que hagamos, nosotros somos rockeros.

Yo no es que haga rock andaluz propiamente dicho. A mí me gusta más decir que hago rock desde Andalucía, con mi personalidad. Evidentemente el rock andaluz son Lola y Manuel, también Triana y luego hay un blues andaluz con Pata Negra. Creo que yo tengo influencias de ellos, pero mi sonido no es estrictamente ninguno de ellos.

Capitán Cobarde y Maximiliano Calvo
Capitán Cobarde y Maximiliano Calvo

El concepto Capitán Cobarde refuerza una idea folk muy sureña. Me gustaría saber si con Camino de vuelta, afecta de alguna manera a la propuesta escénica del personaje que construiste.

Es y será Capitán Cobarde con todas sus consecuencias. Este personaje parte de una necesidad de enfrentarme al escenario, de no sentirme vacío y saber que me encuentro a nivel escénico. Desde Alegría ya quise cambiar el nombre, pero no me veía preparado.

Albertucho nunca me gustó como nombre artístico y tenía más que ver conmigo como persona que como personaje. Capitán Cobarde es más histriónico, te da pie a soltarte la melena de otra manera y te ayuda a enmascarar algunos miedos e inseguridades.

Tuvo mucha culpa de todo esto Tom Waits, por ejemplo, con el sombrero. Además, rescato de aquí la idea del storyteller como un personaje que cuenta cuentos de pueblo en pueblo y del que me enamoré. Evidentemente he adaptado esa figura a lo que somos aquí.

Sin querer acabo mezclando de manera natural el sur de Estados Unidos con Andalucía.

“Es parte de la rebeldía romper con lo impuesto cuando eres pequeño y cuando te vas haciendo mayor comienzas a apreciar lo auténtico y a comprender que todo tiene su tiempo”

Hablando de Andalucía, últimamente ando pensando acerca del folklore y de los usos que se hacen. Sobre todo, de la banalización y de las vivencias que se hacen de él de manera vacía. ¿Cuál es la relación de Alberto con el folklore andaluz como la semana santa, la feria y el flamenco?

La realidad es que está siendo más ahora cuando estoy teniendo contacto con el flamenco, por ejemplo. Estuve dando clases el año pasado y eso se refleja en mi forma de componer de ahora. De alguna manera para mí el folklore siempre me ha entrado por el Rock. Con esto quiero decir que reivindico a Kiko Veneno o Pata Negra como parte fundamental también del folklore andaluz y que ellos beben del flamenco directamente. Yo soy andaluz y si suena algo andaluz es más por Rafael Amador o Kiko Veneno que por Enrique Morente, que lo escucho desde hace unos años para acá, pero no tanto en mi infancia. Yo he entrado después en el flamenco y la realidad es que está siendo ahora cuando más interés tengo, aunque sí que escuchaba a Camarón con 15 años.

Lo que he conocido en mi casa nunca ha sido de semana santa y feria, así que no tengo ese arraigo familiar. Lo respeto, pero no me gusta. Mi relación con el folklore es estrictamente musical. Mi tío tenía un grupo que se llamaba “Dios mató a su hijo” que fue una inspiración para mí de pequeño. Ese fue mi folklore, el rock.

Creo que es parte de la rebeldía romper con lo impuesto cuando eres pequeño y cuando te vas haciendo mayor comienzas a apreciar lo auténtico y a comprender que todo tiene su tiempo.

¿Cómo haces a la hora de componer tus canciones?

Pues en este último disco, Camino de vuelta, ha sido muy especial porque en principio estaba compuesta como un folk. Quería que aquí se viesen reflejadas todas mis influencias, como si fuera un gran gazpacho de todos mis sonidos. Es complejo de explicar, pero mira la canción Camino de vuelta hago una cosa que explica este gazpacho: Hay un fingerpicking que en teoría va sobre un ritmo 4/8 y yo lo convierto en un 6/8. Esto significa un cambio de estructura sonora dentro de la misma canción de un compás más rock a uno más flamenco o folk.

Realmente “Just like a woman de Bob Dylan, por su compás, podría transformarse en una bulería perfectamente y eso me atrae mucho a la hora de enfrentarme a mis canciones.

“Estamos trabajando en recuperar para la venta merchandising de mis discos anteriores y también el Club, que es lo que más atareado me tiene”.

Me gustaría que hablásemos ahora de tus nuevos proyectos musicales ¿En qué andas metido y qué ha pasado con “Camino de vuelta”?

Pues hay un acontecimiento con el que estamos muy ilusionados. El 20 de marzo hacemos un concierto en la sala Moby Dick de Madrid que será retransmitido también por streaming y que podrá asistir quien quiera desde sus casas, está toda la información en mi web para el que quiera verlo.

En cuanto al disco, está esperando solo la edición y distribución, saber si alguien me lo edita o lo haremos nosotros. Y saldrá en los próximos meses, no puedo darte un día exacto. Ya han salido varios singles, Camino de vuelta, Corazón de perro, Todas las mañanas y Parece ser.

Estamos trabajando en recuperar para la venta merchandising de mis discos anteriores y también el Club, que es lo que más atareado me tiene.

Por último, hay una cosa muy loca que se llama Vigésimo tercer concurso de cocina tradicional y otros poemas. Es un libro de poesía enfocado en lo gastronómico que está compuesto de sonetos, redondillas y décimas espinelas. La parte principal del libro es una historia, como un sainete, de 400 versos en décima que cuenta la historia un pueblo en el que hay un concurso de cocina y hay dos señoras muy malas que siempre hacen trampas para ganar y que quieren envenenar al pueblo entero. Todo en décimas y es una locura.

Pues sobre esto mismo quería hablarte, ya que has empezado un proyecto como el Club de los cobardes donde se ve tu faceta más tecnológica. Grabas vídeos para YouTube y también podcast. ¿Qué podrías contarnos acerca de este proyecto?

Pues es un proyecto muy rico que tiene su origen el crowdfounding. Voy inventado cosas, pero hago podcast, entrego material inédito y tenemos un grupo de whatsapp.

El canal de YouTube fue sobre todo durante la pandemia. Tiene un trabajazo enorme y ahora hemos recortado un poco el material, aun así, seguimos dando vídeos sobre el Universo Cobarde, ya sea sobre gastronomía, musicología o algún tutorial de mis canciones. La verdad es que la mayor parte del esfuerzo va para el Club, que por 20 € puedes hacerte socio y tienes mucho material exclusivo. Creo que es un precio acorde al tiempo en el que estamos.

Muchas gracias Alberto.

Sobre Jorge Campos

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