Carlos Chaouen

Entrevista | Carlos Chaouen

Tras el punto de inflexión que supuso la publicación del DVD/CD 7300 días (2018), Carlos Chaouen, figura por antonomasia del rock de autor en nuestro país, presenta Refugio, «latido y pulsión mano a mano nuevamente». El día de su lanzamiento pudimos charlar con él sobre este y la composición del mismo:

En primer lugar enhorabuena por tu nuevo trabajo, Refugio. Han pasado dos años desde que sacaras tu  CD/DVD 7300, pero tú anterior disco de estudio propiamente dicho fue En la frontera, que data del 2014. Es un intervalo largo entre discos…

Sí, hacía falta un poco de reposo, de respirar. Necesitaba un poco parar y me dediqué más a mi otra faceta, la de la psicología. Entonces creo que este tiempo ha sido como una limpieza, como una reconciliación, y me ha venido de puta madre porque la verdad es que tengo casi más ilusión que en el primer disco.

Desde luego con el primer single de este disco y en el primer videoclip se te ha visto con fuerza.

Sí, sí. Vamos, yo siento eso. Creo que es un disco que tiene como más fuerza, es más positivo, más luminoso, no tan dolorido como algunos trabajos anteriores. Yo estoy muy satisfecho, la verdad. Tampoco el plan era que pasaran seis años entre un disco y otro, pero bueno, la vida manda.

¿Y en qué momento decides empezar a dar vida a Refugio?

Pues a principios del año pasado. Empecé a grabarlo de hecho en mayo y se acabó de grabar al final de verano. O bueno, incluso un año antes, te diría, porque en este disco he hecho como una producción muy pulcra en casa antes de grabar. Quería ir al estudio con las cosas bastante claras.

De las nueve canciones de las que consta el disco, independientemente de las letras que como ya has dicho antes son más positivas, tienen más luz, musicalmente hay una línea coherente hasta que llegamos a «El loco» y «Divina – Mente», donde se aprecia un cambio de estilo. ¿Por qué hacerlo así?

Pues mira, mi idea era grabar un doble disco como con dos conceptos de producción: una más rockera y otra más flamenca, folclórica; pero también era un poco locura grabar tantas canciones y decidimos «partir» esos dos bloques. Por eso en el disco hay siete temas que tienen esa coherencia y otras dos que enseñan un poco el segundo lote de canciones.

¿Hay alguna que consideres que es la más representativa?

Pues no lo sé, realmente. Creo que como te decía antes hay siete claramente en un contexto y las otras dos un poco más experimentales, digamos. Quizá para mí personalmente sea «Alzando el vuelo», pero no sé para otra gente. Prefiero que oigan todo el disco y que elijan la suya.

Como adelanto lanzaste «Tú y yo». ¿Por qué la elegiste para el aperitivo?

Realmente  después de llevar tanto tiempo ahí trabajando en el disco, cuando tuve que elegir el primer single tuve la sensación de que no podía elegir, de que no era muy objetivo, digamos. Entonces El Dromedario ayudó en la decisión. Había dos o tres candidatas y esa fue la que a todos nos parecía más directa en el fondo.

¿Y qué tal fue el recibimiento de esa canción por parte del público? Y bueno, también del disco, que igual aunque hayan pasado pocas horas igual ya tienes algo de feedback.

Sí, hoy ya tengo algunos feedback y estos días atrás de la gente que lo había ido oyendo también. Creo que el disco está sorprendiendo para bien. Al menos la mayoría de lo que me llega es como que la gente se alegra, nota un poco ese cambio, ese estado más positivo y esa energía. Y creo que por otro lado es un disco orgánico. Dentro de que a lo mejor yo he hecho otras cosas en «El loco de la noche» y «Divina – Mente», es coherente. También es el disco en el que yo más he tocado, todas las eléctricas y demás, y creo que eso le da una uniformidad y un carácter que otros no tienen. Lo siento más personal, más verdadero. A lo mejor adolece de otras cosas, pero es más yo.

Son más de veinte años ya los que llevas en el mundo de la música. ¿Cómo ha influido esa experiencia en la creación de este nuevo trabajo?

Hombre, yo creo que todo lo que he hecho ha influido en este trabajo. Algunas cosas para bien, otras para mal; cosas que he querido repetir, otras que no quiero volver a ver en mi vida. Digamos que todo te nutre, ¿no? Creo que todo me ha ayudado, pero no solo lo que he hecho en la música, también lo que he hecho en la vida: las cosas bonitas y las tristes. De hecho quizá más las tristes, que se dice que siempre ayudan más a crecer, como esa historia de la renovación de la langosta, que para crecer tiene que romper el cascarón. En la vida es igual, uno tiene que salir de donde está para llegar a otro lado.

Con respecto a las letras, siguen teniendo ese toque tan poético de anteriores trabajos. Pero incluso a mí personalmente viendo solo el libreto me dio la sensación de que era como un poemario, arte en el que también te habías estrenado ya.

Sí, en 2012. Fue una idea de aquella editorial y, bueno, me pareció bien. Como no estaba recogido en ningún caso fue una forma de recoger todas las canciones que había editado hasta ese momento.

¿Piensas que hay una línea que separa la poesía de la música? Y si la hay, ¿dónde se desdibuja?

Buena pregunta… En el fondo para mí son territorios que van de la mano. Hay quien lo separa más, obviamente, pero para mí va unido, es un poco el mismo mundo. He disfrutado tanto y me he nutrido tanto de poesía como de música, entonces para mí es el mismo evento. Incluso a la hora de componer a mí la letra me nace ya con una melodía. No hago una letra y separadamente una música donde encaje esa letra. Es un todo.

Entiendo entonces que no sigues ninguna fórmula a la hora de componer las canciones.

No, y si encontrara alguna fórmula la desecharía también. En ese sentido creo en lo que surge, en el sentimiento, en la experiencia, no en fórmulas ni protocolos. Lo veo menos verdad, menos orgánico. Pienso que lo que sucede es bonito tal como sucede. Si le das muchas vueltas al final acabas forzando la naturalidad que las cosas emiten.

Así que el proceso compositivo lo basas en la inspiración que va llegando, ¿no?

Sí, y creo que en el fondo es un proceso constante. Como dice mi amigo Joaquín Calderón cuando le preguntan cuánto tiempo lleva preparando un trabajo, siempre dice: «Desde que nací». Pues así. Como que es una cosa acumulativa de la que tú no te puedes desprender, y que todo lo que haces se nota en lo siguiente.

Sobre esto último que comentas, ¿hay veces que ves como que te haces eco a ti mismo?

Muchas veces. Creo que de alguna manera es inevitable porque hay un «mí mismo» que sigue estando ahí, así como también es inevitable tener referencias o influencias de lo que uno oye o lo que uno comparte.

¿Y qué sientes cuando ves efectivamente este eco?

Me aguanto. [Risas] Esas cosas suceden. Es como cuando haces algo y te parece que ya está hecho por ti o por otro. Pero yo creo que eso es algo natural porque siempre estamos en comunicación y todo lo que te entra se queda ahí quieras o no quieras. Como decía Panero: «El lenguaje es un sistema de citas», y lo mismo se puede aplicar a la música. En el fondo crear desde cero nadie lo hace, todo el mundo parte de algún lugar de cosas hechas y pone su matiz.

La presentación del disco tiene lugar mañana aquí en Madrid, y también recientemente has anunciado unas cuantas fechas.

Lo de mañana es como un pequeño encuentro: tocaremos algo acústico, charlaremos con la gente, firmamos discos. Y las demás fechas empiezan en mayo: el 15 tocamos en Pamplona, el 30 aquí en Madrid. En verano hay que parar por cosas personales, y luego continuamos en octubre con las primeras fechas que están cerradas. Habrá alguna más.

¿Y qué nos vamos a encontrar los directos de esta gira? ¿Qué formación tienes previsto que te acompañe?

En este disco es necesario tocarlo con banda, al menos para expresar lo que el disco quiere decir. Entonces mi idea es hacer conciertos con una banda básica de rock and roll, que es lo que mejor le viene al disco.

¿Encontraremos algún acústico entre medias?

Me imagino que sí. Y si no entre medias, cuando acabe la gira con banda seguro que sí porque es una cosa que me gusta hacer.

Ya por último, ¿cómo presentarías Refugio a quien aún no se ha animado a escucharlo?

Le diría que puede ser algo que le puede cambiar la vida, que lo escuche de arriba abajo y que intente escucharlo sin ningún prejuicio ni etiqueta previa; que intente no formarse un juicio hasta que acabe el disco. Y cuando acabe el disco, si no le ha gustado, si quiere que venga a hablar conmigo y yo le devuelvo el dinero. Pero que de verdad si llega al final de esa manera es posible que cambie muchas cosas de su vida.

 

Sobre Maire Morrigan

Nacida en los 80 en un barrio conflictivo, crecí entre bakalas y boy-bands en los 90. En el 2000, me regalaron una cinta de cassette con “A golpes de rock and roll” en la cara A y "Revolcón" en la B. Fue mi primer pico. No he dejado de chutarme rock desde entonces.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *