Música en Twitch
Les-Blondes-Córdoba

Entrevista & Breve introducción a Les Blondes

Un día el mundo se paró de pronto y un tinte de irrealidad lo bañó todo bajo el nombre de pandemia. Imposible negar el desasosiego y la agitación vivida en aquellos meses donde lo más cerca que podíamos estar de la realidad era observarla a través de una ventana. Sin embargo, si algo nos ha enseñado esta pandemia, es que la vida siempre se abre paso incluso en los contextos más distópicos. Adaptarse o estancarse: atravesar el cristal sin romperlo.

De este modo, Les Blondes, grupo musical cordobés, aprovecha el retroceso para coger impulso y hacer más ruido que nunca para colarse en todas las casas Ellos son Carlos y Gomichin, cuya trayectoria se remonta a 2014, momento en que empiezan a hacer música en Spass Leben, y llega hasta 2016, momento álgido y con más actividad del grupo, demostrando su talento al quedar finalistas en el concurso local de Dinamo Music.

Más tarde nace la idea de que entre dos personas también se hace mucho ruido pues, como todos bien sabemos, a veces dos son multitud. Y de ello nace el deslinde y un proyecto mayor: Les Blondes

Sus primeros pasos consistieron en buscar un sonido propio, original y lleno de personalidad, tomando diversas influencias musicales e indagando en peculiaridades del rock más actual o el indie británico, hasta llegar a lo que son hoy en día: una novedad en todos los sentidos. Así lo han demostrado en su primer single El Muro, lanzado a principios de 2021 a todas las plataformas digitales. Su buena acogida por parte del público no ha pasado desapercibida y ha provocado el interés de entidades como Indiecool, quienes los han incluido en sus playlists, y de periódicos locales como Diario Córdoba, quienes los definen como «un dúo con mucha fuerza», alabando tanto el single como su proceso de producción, ya que de todo ello se puede extraer el espíritu de renovación del panorama musical desde los ámbitos más jóvenes y emergentes.

Esta renovación va desde la significación más íntima de El Muro hasta la semántica otorgada a la presencia de los instrumentos, conjugando de este modo el arte de la palabra y de la música.
Retomando temas universales como el amor, este es tratado bajo el prisma del delirio y la locura que surgen cuando uno se aferra al último mal que salió de la caja de pandora: la esperanza. De este modo, la sentimentalidad propia del tópico se ve renovada e intensificada por una voz principal a punto de desgarrarse que encuentra su apoyo en un instrumental que intensifica las emociones, y en una voz coral que apacigua el desarraigo: dos dicotomías que, lejos de oponerse, se complementan en el seno de la indeterminación del sentimiento que se evoca.

Les blondes

Con una simbología tomada de la tradición y del imaginario colectivo, tal como la presencia de un muro que separa a los amantes o el imposible olvido del que tanto habló Cernuda, hacen que este tópico cobre sentido en la actualidad, donde el amor a veces se confunde con deseo y el deseo le da la mano al amor, haciendo que muchas de las flechas de Eros aterricen en un terreno ambiguo donde los protagonistas se preguntan «¿a quién le toca dar el paso ahora?».

Por si no fuera poca la re-escritura del tópico anterior, meses después aparece Conformistas, segundo single del grupo para el cual no tengo adjetivos suficientes con los que describirlo. Pero haré el intento: Decir que es una crítica social se queda corto. Encontramos una letra que, a priori, podríamos decir que suena acusadora pero, en realidad, lejos de juzgar, pretende despertar a todo aquel que la escuche de un sueño que no le pertenece, sino que le ha sido impuesto desde tan temprano que puede sentirse –y confundirse– como propio.
Por otro lado, también es un llamamiento a la confianza y a la autodeterminación pues vivimos en un mundo donde uno apenas se detiene a pensar el camino que sigue ni en las personas que lo acompañan. Donde la palabra felicidad parece haberse contaminado por deseos ajenos. Hemos interiorizado tanto el sentido de unidad que uno acaba cometiendo actos de sacrificio sobre sí mismo, solo para no sentirse señalado por los múltiples ojos de la colectividad.

Permitiéndome el lujo de parafrasear a Les Blondes: si nuestra vida fuera plasmada en un powerpoint, con casi toda certeza, algunos ni siquiera habrían sido los creadores, sino meros espectadores de una vida no soñada y, tal vez, no permitida por el peso de la imposición. Por ello, Conformistas es un grito, un aullido, una invitación a la rebeldía, a quitarnos de encima la roca de Sísifo y a dirigir nuestra existencia conforme a nuestros deseos y decisiones, tal y como ya adelantaba Georges Brassens en La mauvaise réputation a mediados del siglo pasado, lo que refuerza aún más el peso de las heridas heredadas que todavía nos quedan por sanar así como la esperanza puesta en que, llegará el día, en el que dejaremos de traicionarnos a nosotros mismos.

Sobre Justo I. Fernández

Director de La Sexta Cuerda. Apasionado de la música, enamorado del rock, amante del periodismo. Con años de experiencia en el sector audiovisual, trabajando dentro y fuera de España, me embarco en este sueño tan bonito que es La Sexta Cuerda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *