Funkiwis Mundo Roto

Discos│Funkiwis ‘Mundo Roto’: Contraste, Rock y mestizaje

El tercer disco de los valencianos Funkiwis, ‘Mundo Roto’, llega en uno de esos momentos en el que la banda en cuestión no para de crecer en número de conciertos y seguidores, hecho que se puede comprobar fácilmente por su mayor presencia en redes y medios digitales.

Contrastes, Rock, mestizaje

Manteniendo esa potente base de bajo, batería y guitarras que sostienen los grooves y truenan en los pasajes más metaleros, el grupo no abandona el mestizaje. Como se puede ver nada más empezar en ‘A desalambrar’, con una intro de drum&bass medio acústica, con alguna base electrónica acompañando a la batería y al bajo, para evolucionar en una canción más rockera con un estribillo que atrapa, melancólico. Este tema avanza muchas cosas que se mantendrán a lo largo del disco, como ese contraste de voces, no muy marcado pero que da bastante juego, entre Lluís Romero y la más rasgada de Óscar de la Torre, ya sea rapeando o construyendo una melodía. Completan el grupo Jota Terranegra y Salva Abad a las guitarras, este último también como dj; Vincen García, quien demuestra su maestría al bajo, Rixi Galán a la batería y Eloy Javaloyas (trombón), Manu Pardo (Trompeta) y Davido Cases (saxo) a los metales.

Mundo Roto‘, de vuelta al Viña

El siguiente tema, ‘Mundo Roto‘, empieza con un ritmillo funky, pero enseguida te lleva de vuelta a una noche en el Viña de los últimos años, con los metales marcando la contra en un puente con una melodía de voz muy La Raíz, para acabar en uno de esos pogos en los que creo que es posible cantar el estribillo sin temer por tu mandíbula. No es hasta ‘Demencial, Irracional‘ cuando llega el ritmo más bruto y virtuoso al mismo tiempo. Una canción con una fuerza bestial para sonar en directo que mantiene todo su brío a excepción de un parón más reggae; tiene unos riffs de guitarra adictivos tanto al inicio como en el estribillo, las voces perfectamente encajadas, agresivas y pegadizas en la melodía, los metales presionando a golpes medidos… Y la locura de la base rítmica, que se convierte en una máquina de repartir prácticamente en toda la canción.

Funk, prosa y Rock

Y el disco sigue variando; ‘La Voz de la Ira‘ sorprende, o rompe mucho entre sus diferentes partes, cosa habitual en las canciones de Funkiwis, y lo que empieza a andar pesado y bien de guitarras muta en un estribillo bastante festivo con más protagonismo de los metales. En ‘Nómadas‘, el cambio entre estrofa y estribillo aparece aún más brusco, la parte acelerada irrumpe de repente y puede chocar. De los temas más sencillos, lo que no ocurre con el siguiente corte ‘La Trampa‘, con un Funki a lo Stevie Wonder que se va endureciendo progresivamente. El tema en el que colaboran Marcos, Vera y Bárbara de Mafalda (aquí la entrevista), ‘Perdida‘, es de los más rockeros del disco y muy bello, uno de los que más redondos me han parecido. Los coros femeninos hacen una intro envolvente, y los versos que empiezan con “tan ocupado estás en tu vida…” se instalan fácilmente en la cabeza de quien lo escuche. ‘Un día cualquiera‘ sigue con el mismo tono melancólico, pero rebajando la velocidad y sin tanto ruido. Las voces semirapeadas comparten aquí protagonismo con las guitarras  acústicas, que llevan el peso del ritmo hasta que entra la batería.

Riff & Rap

Y de aquí al final del disco mucha tralla, salvo el último tema. ‘Vuela‘ comienza muy dancehall y con unas melodías de voz muy bien encajadas, pero en un momento dado muta, de forma que parece un poco forzada, en otro de esos temas que recuerdan a muchos estribillos de La Raíz. Se nota que no me gusta esta fórmula aunque ahí ya entre el gusto de cada cual, pero sí que veo que en poco tiempo ha sido bastante explotada por más de una banda. En ‘El Circo‘ vuelven los Funkiwis más metaleros, no tan frenético como el tercer corte pero con mucho riff y unas estrofas rapeadas. Y antes de cerrar el álbum de una manera calmada, le dan ‘Dos hostias‘ a los curas pedófilos con la penúltima canción, a toda velocidad, con un corte que solo diré que evoca a un montón de punks y bakalas hermanados y empastillados en una rave infernal. La parte final de la letra, desde «Llenando el cáliz sin derramar una gota de sangre», pura poesía. ‘Amalgama‘ introduce una base electrónica sobre la que el bajo se echa la canción a la espalda, de nuevo un funk más clásico y tranquilo que suena mientras el disco se va apagando poco a poco al calor del saxo.

Muy buen disco, ningún instrumento de los muchos que hay suena por encima de otro y se escucha todo perfecto. Quizás se eche en falta algo más de ese «funki embrutessío» que Pepe Bao trajo primero y que tan potente les queda, en su estilo propio, aunque también es verdad que siempre se han caracterizado por variar. 12 nuevos temas con los que seguir girando que lo tienen todo para hacer un directo brutal.

Sobre Javier Lafuente Tomás

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