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Jimmy Barnatán & The Cocoocners

Jimmy Barnatán & The Cocooners: El espíritu del Blues

Rhythm con denominación de origen, Blues etiqueta negra. Viajamos a Granada para encontrarnos con una banda que se bebe Funk, exuda Soul y se alimenta de muchos, muchos gin-tonics. Charlamos con Jimmy Barnatán, actor, escritor y músico arropado por sus Cocooners, una familia particular.

Tras pasar una noche de Blues en vena y alcohol en el hígado con la banda, nos sentamos en la terraza de su hotel. Al amparo del Albayzín curamos la resaca con Alhambra y la conversación fluye sola, Jimmy Barnatán & the Cocooners no son sólo grandes encima de un escenario.

Jimmy Barnatán, actor, escritor y musico, con 36 años llevas más de 26 dedicado a la farándula y concretamente 23 en esto del blues, he oído que te iniciaste en el blues en una iglesia de Harlem a los 14 años.

Jimmy Barnatán (Voz): Efectivamente, mi abuela ha vivido en Nueva York, durante más de tres décadas y tuve la oportunidad de empaparme un poco de toda la imaginería norteamericana, no solo de la musical, sino también de la literaria y evidentemente de la cinematográfica.  Como bien dices yo empecé muy crío a ir de una manera casi turística a una iglesia muy chiquitita en Harlem. Primero iba con mis padres y abuela y luego ya pues solo, ya me sabia las canciones y siempre había cantado en la iglesia. Un día una de las azafatas que ayudan a los feligreses me dijo que volviera el domingo siguiente a cantar, yo lo que quería era trincharme a una negrita maravillosa que había allí y por eso accedí, la realidad es que no me la pude tirar pero el orgasmo fue infinitamente más satisfactorio al cantar en la iglesia, luego me llevaron a mi primera Jam Sesión y ahí empezó un poco todo.

Concierto en Sala Prince

Con 11 años empezaste ya a actuar, ¿para ti que tiene la música que no tienen las demás artes?

Jimmy Barnatán: Bueno, para mí son distintos canales para una misma necesidad de expresión, son adrenalinas distintas. Cuando haces teatro son nervios diferentes, creo que cuando te subes a un escenario a hacer música, a hacer tu vaina, te desnudas de alguna manera, creo que es más parecido a escribir que a actuar, porque finalmente el actor es estorbo imprescindible a las órdenes de un director, que está muy bien, que es maravilloso. Mola mucho entender al director cuando te dice que hagas algo y tú lo haces y el resultado es satisfactorio. Pero cuando creas una especie de fatria, de clan, de familia, como somos los Cocooners, creo que en el escenario es donde más se desnuda uno, donde más cuenta su historia.

Ahora estáis con la gira de la película “El Jefe”, proyecto que surge como banda sonora de la película del mismo nombre, acabáis de hacer el disco de la BSO, ¿hay menos libertad cuando haces música para un proyecto determinado?

JB: Es verdad que seguimos unas directrices, porque te tienes que poner al servicio o a la orden, no solo del director que es el que manda, sino de la historia y del guion. Cuando hay una secuencia que necesita una canción más melódica, más melancólica, o hay otra secuencia que necesita algo mucho más trallero, es así. Hemos tenido total libertad, Rubén ha compuesto una gran mayoría de los temas, pero insisto, siempre con unas directrices, unas referencias, por ejemplo “me gustaría que suene algo del estilo de este tema, bla, bla, bla…”, luego efectivamente partiendo de esos límites sí que hemos podido crear.

¿Como lleváis el tema de composición en el grupo?

Rubén (Batería) : Lo solemos hacer entre todos. Esto vino de que estamos separados, las ideas la vamos transmitiendo unos a otros, pero a distancia, en este caso lo hicimos entre Jimmy y yo pero por las circunstancias.

JB: Además es una cosa muy cachonda, porque si algo tiene la tecnología son sus dos lecturas y su doble filo. En nuestro caso donde la mitad de la banda vive en Santander y la otra mitad de la banda en Madrid, de repente poder comunicar al segundo con un mensaje, oye se me ha ocurrido esta melodía, ¿que te parece tal?

Cuando te subes a un escenario a hacer música te desnudas en cierta manera. Es más parecido a escribir que a actuar […] En el escenario es donde más se desnuda uno, donde más cuenta su historia

Sergio (Guitarra): Sí que ha sido el disco en el que Rubén se ha currado gran parte, por eso en el estudio hemos ido con las ideas muy claras, y con Ludovico, guitarrista que toca con Alejandro Sanz, Zucchero y toda esta peña, y con sus consejos, suena espectacular. Ya veréis cuando salga.

¿Que aporta el disco de “El Jefe” que no aportan vuestros otros trabajos?

Ángel (Bajo): Es el disco más rockero que tiene Cocooners, dentro lo que he visto yo como músico. Es el primer disco que hago con Cocooners, cada disco nace y se realiza de una manera diferente y crea unos ambientes diferentes, este es el rockero, seguramente porque estoy yo (risas).

JB: Efectivamente, como bien ha dicho Ángel cada disco tiene su identidad, porque seguimos creyendo en el disco como concepto, y eso mola. Vosotros los millenials (risas), ninguno de vosotros, incautos, compra un disco con esa intención, pues claro, la música que se hace ahora no tiene ese camino. Pero sí que a mí me gusta la idea del disco como un artefacto, como un ente, que cuente una historia. Por ejemplo, con Bourbon Church, lo que quisimos era no rememorar ni hacer una alusión muy directa, pero sí que fuera como una ceremonia y que tuviera como una pátina Góspel, como un barniz litúrgico de ceremonias con los coros, troncas con voces absolutamente angelicales y maravillosas que le dieren la luz que nuestros temas oscuros necesitaban en ese momento. Es el más rockero, pero no solo porque este Ángel al bajo, sino porque también la película necesitaba de Rock, es muy macarra, es un guion trepidante de una realidad sucia y cachonda, de un realidad que lamentablemente nos está tocando vivir, sobre una empresa que se va a pique y aparecen unos personajes totalmente sibilinos, entonces necesitaba Rock and Roll, y por eso nos contrataron. Sergio Barrejon, el director, se puso en contacto conmigo porque le gusta la banda y dijo que no quería violines, quería Rock and Roll, pero siempre con un contacto muy directo. Yo leí primero el guion y le hice unas propuestas cachondas, algunas forma parte del trabajo final y otras no.

¿Como banda, cuáles son vuestras influencias, de donde bebéis?

Ángel: Cada uno tiene sus influencias. Todos conocemos las influencias de los demás y todas nuestras influencias tienen algún punto en común, por lo que al final resulta fácil reconocer en uno mismo la influencia del otro (risas).

JB: Joder, yo no podría haberlo dicho mejor. Es verdad lo que dice Ángel, el punto en común, el lugar de unión es el Blues, porque el Blues es el puto río inmenso, caudaloso, y cada uno nos movemos por un afluente distinto de ese río, pero al final siempre coincidimos en el mismo delta, y eso mola un huevo.

¿Como nace la banda, como empieza el proyecto? Sabemos que empezáis Jimmy Barnatán y Sergio, y después se unen los distintos componentes.

S: Yo me fui a Santander sobre el 2004 y conocí a Rubén en la primera banda que hice, Funky Station, y a Jimmy lo conocía porque trabajaba en una terraza, un garito mítico de conciertos, él venia y la gente se hacía fotos con él. No sabía quién era pero tocaba esa noche en la sala de abajo, lo escuche y pensé que era la ostia, hable con él y le comenté que ese domingo organizaba yo un Jam. Le invite a venir y hasta hoy 10 años han pasado.

JB: Nos conocían como la familia gin-tónic (risas). Claro, siempre al salir de la playa lo que te pide el cuerpo son varias paladas de cigarrillos y media docena de gin-tonics, cuando empieza, no a ponerse el sol, pero si a caer, que en Santander tenemos la costumbre de que haga frío, joder, hasta en agosto, mucho frío, se te pone todo que parecen canicas.

Jimmy Barnatán & The Cocoocners
La destreza de Sergio

Ese es el punto de unión, los gin tónics (risas).

JB: Yo me acuerdo de que al poco tiempo de conocernos, un día cenando en casa de Sergio, grabamos en un artilugio totalmente vintage, un multipistas a CD, en una buhardilla muy divertida, además mi abuelo tuvo su estudio de escultura en el bajo de esa misma casa. En la buhardilla sonaba que te cagas.

S: De hecho alguno de los temas, que hicimos 5 temas, fueron incluidos en algunos de los discos que hicimos después dándoles un poco de forma.

JB: El trabajo de maquetación y composición de El Jefe nos ha inspirado de alguna manera, para pensar lo qué vamos a hacer en el trabajo siguiente en cuanto modus operandi. Deguramente para diciembre nos vallamos los 4 con varios palés de gin-tonics a una casita estupenda en medio de las montañas cántabras, ya verás tú que vamos a componer mis cojones, pero la idea es esa (risas).

A ti Jimmy podemos verte ahora en la serie Servir y proteger, ¿en España ser escritor, cantante y actor al mismo tiempo es un poco ser un bicho raro? ¿Se puede compaginar todo?

JB: Es un tic muy español, lamentablemente, que un actor no pueda cantar, o que un cantante no pueda escribir o que un escritor no pueda tocar. En Estados Unidos es completamente inconcebible que a alguien se le critique o se ponga mínimamente en duda. Que Christopher Walken ,que es uno de los mejores actores que ha dado ese, baile como los ángeles, que Ken Follet toque que te cagas, o que el mismísimo Steven Seagal tenga una banda de Rhythm and Blues… Ahí la gente no se lo piensa, un señor que está en el showbusiness y es así. Es una cosa asquerosamente española, como lo de pedir cigarros. Es una cosa como provinciana, porque en otros países tampoco ocurre. Y los que por suerte o por desgracia nos dedicamos a varias vertientes del arte y te preguntan qué te gusta más… Pues a mí me gusta todo, por qué cojones tengo que elegir, a quién quieres más a papá o a mamá, vete a tomar por culo, déjame vivir tranquilo. No es frustrante porque me lo paso todo por el forro, pero….

La interpretación y la música para mí son distintos canales para una misma necesidad de expresión, son adrenalinas distintas

A: Es que, si no bailas o no cantas, igual no puedes actuar, tienes que saber hacer de todo.

JB: Efectivamente, y luego es acojonante cómo en las escuelas – que yo no he pisado una salvo el colegio y cuatro o cinco instituciones penitenciarias – de Estados unidos, educan a sus pupilos en todo tipo de direcciones. Scarlett Johanson canta que alucinas, y Alicia Keys actúa de puta madre, si es que al final estamos hablando de creación e intentan educar para que salga por peteneras.

¿Ves mucha diferencia también entre el panorama español y el americano?

JB: Nos vamos a meter en camisas de once varas… Sí, desde luego. Aquí hay un circuito de Blues muy guay y unas bandas de blues, Rhythm and Blues y Rock and Roll que alucinas, reconocido sobre todo fuera de nuestras fronteras. Sin ir más lejos, y siempre pongo el mismo ejemplo, A Contrablues, una banda catalana espectacular, y los Travelling Brothers, han ganado el European Blues Challenge uno y otro año de manera consecutiva. Quiero decir, el Rhythm, and Blues y el Rock and Roll están más vivos que nunca y hay un nivel espectacular, lo que pasa es que volvemos a lo de siempre, vivimos en un país que tiene pensamiento único, no solo en lo político, bueno en lo político que lo político es lo cultural. Entonces cuando vives en un país de pandereta, donde hay que escuchar a los chicos estos de Eurovisión y que eso es lo que mola… Aquí lo que funciona es un tipo que no sabe tocar la guitarra y eso es la repolla, con unas letras sacadas de primero de poesía de un curso de mala muerte, ser indie y eso es lo que mola. Tampoco es una cuestión de echar mierda continuamente, o sea el abanico está cerrado, y hay una gran diferencia entre los años 80 y hoy. Han pasado muchas décadas, pero poco a poco han conseguido que el abanico se cierre, hay veces que da absoluta lástima, pasearte por los diales y escuchar la misma canción continuamente hasta la puta saciedad. Por ejemplo a mí me gusta mucho el futbol, soy muy futbolero pero entiendo que gente que no le guste el fútbol piense que en las noticias se hable de otros deportes en vez del 100% del tiempo del fútbol. El Blues somos como el curling, es un poco bochornoso, dentro del pensamiento único político. Pues también está el pensamiento único cultural, es de vergüenza ajena, sobre todo porque hay talento aquí, hay gente que son cojonudos.

¿Qué música escucháis vosotros?

S: Yo básicamente blues y Funky, los clásicos.

JB: Yo ahora mismo estoy escuchando música española y muy buena, hecha por mujeres importantes como Nat Simmons que es una bestia parda. Me parece totalmente abrumador el estilo y todo lo que hace. Como ELE que es de cagarte, y tocando la guitarra Susan Santos. Además mola mucho en este momento complicado también por culpa del gobierno. En este momento de reivindicación femenina y de igualdad para mí las grandes artistas de este momento son tías.

El Rhythm and Blues y el Rock and Roll están más vivos que nunca y hay un nivel espectacular, lo que pasa es que vivimos en un país donde hay que escuchar a los chicos estos de Eurovisión

Ahora volviendo a la actuación. Tú formaste parte de una serie llamada Los Serrano, y teníamos que preguntartelo, ?qué te pareció el final?

JB: A mí me pareció muy bien. Atención spoiler, la vida es sueño y los sueños sueños son, a mí me parece cojonudo.

En un mes podemos veros en la segunda edición de Beldarock, cuyos beneficios van para la aclimatación de la escuela municipal, que os parecen las iniciativas de este tipo, ¿hay más de este tipo fuera de España?

JB: Bueno, se hacen muchas cosas aquí, pero esta me parece estupenda todo lo que se va a acercar el Rock a los críos permite que haya una esperanza, hay que agradecer encarecidamente al festival que se dedique activamente a esto, y si encima se mejora la escuela más.

A: Yo tengo que decir una cosa al respecto, me parece super bien que se destinen los beneficios de este festival para arreglar la escuela municipal de Cuevas de San marcos, pero lo malo es que tenga que ser una iniciativa privada para arreglar algo tan necesario para cualquier población.

Muchísimas gracias desde la sexta cuerda os estaremos siguiendo desde el otro lado del escenario.

R: ¿La sexta cuerda? Esa es la primera que se jode (risas).

Sobre Justo I. Fernández

Director de La Sexta Cuerda. Apasionado de la música, enamorado del rock, amante del periodismo. Con años de experiencia en el sector audiovisual, trabajando dentro y fuera de España, me embarco en este sueño tan bonito que es La Sexta Cuerda.

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