Muerdo

Muerdo: “Un artista puede implicarse en una causa en la medida en la que considere»

Pascual Cantero es un compositor, poeta y cantante murciano comprometido con la vida. A lo largo de su carrera ha jugado siempre un papel de riesgo en sus letras con un marcado compromiso social alejado de etiquetas e ideologías.

Siempre en rebeldía autoimpuesta, Pascual nos atiende desde su casa de Murcia tras su llegada de Latinoamérica. Allí pasó la cuarentena viviendo de cerca las revueltas sociales de Chile y Colombia. También compuso su quinto disco de estudio, La sangre del mundo, del que ya tenemos dos adelantos. Durante la entrevista hablamos de las sonoridades de este nuevo disco y también de algunos temas de actualidad.

Hola, Pascual. Quiero empezar la entrevista hablando de tu música que está llena de positivismo, buena energía y libre de prejuicios. Por lo que he seguido de ti entiendo que eres uno de los artistas españoles más desprejuiciados de la escena y quería preguntarte cómo combates estos prejuicios que todos tenemos.

Vivimos una época que nos dan los pensamientos, la línea ideológica y lo que hay que decir, opinar y reproducir a través de los diferentes medios de comunicación. Entonces siento como que estamos en un tiempo en el que escasea el pensamiento propio y el criterio propio y la verdad es que es algo tan complejo que requiere mucha pausa para generar ese análisis que claramente está en peligro de extinción. Parece que hay que aceptar los paquetes ideológicos, si piensas de una manera con respecto a un tema pues se presupone que también piensas de una manera con respecto a otros y digamos que es muy fácil encasillarnos en la manera de pensar y relacionarnos con el mundo.

En definitiva, lo que yo intento es tener una mirada reflexiva, tener también un criterio propio, ser menos inmediato y no obligarme a tener que opinar de todo. Quiero también darme la oportunidad de madurar mis pensamientos, creo que es un ejercicio necesario.

¿Crees que la sociedad pone demasiado peso sobre los artistas a la hora de hablar de responsabilidad social?

Creo que vivimos una época de mucha censura social, aunque no tenemos censura como tal porque no vivimos en una dictadura, sí que hay una censura en redes sociales por las tendencias de pensamiento mayoritario.

Se les pide a los artistas una ejemplaridad moral que nunca antes ha existido. Mi visión es que hay que juzgar menos aspectos personales e ideológicos y centrarnos más en la visión artística del personaje. Consumir el producto cultural porque es la aportación de esa persona da a la sociedad.

Creo que, por parte de ciertos sectores civiles, colectivos sociales o políticos se espera que los artistas seamos voceros de sus causas y esto como concepto no puede servir, o sea, un artista puede implicarse o no en una causa en la medida en la que él sienta que debe hacerlo. Pero no debe tomarse como norma.

Yo respeto a la gente que no se moja, a los que sí y también a los que hacen música menos reflexiva y más ociosa. La música también puede ser un divertimento vacío y banal, a pesar de que yo mismo haga uso en mis canciones de manifestaciones con las que yo me sienta identificado, no siento que deba ser algo obligatorio y sí opcional. Si no lo sientes, para qué.

¿Sientes que el carácter humanista de tus letras, lejos de ideologías es entendida por el público como tal o, por el contrario, notas que hay como una especie de sombra de sospecha sobre tus canciones?

Yo creo que la gente con la que conecto vibra y resuena con lo que yo hago. Luego obviamente habrá otra gente que no le guste lo que hago o que no lo acabe de entender. También habrá personas que, como hemos hablado antes, hayan dejado de seguirme por manifestaciones que haya hecho yo en el pasado aportando mi visión personal sobre algunos temas de actualidad. Esto es una cosa que respeto, pero que no entiendo por todo lo que hemos estado hablando anteriormente.

Creo que los artistas tampoco estamos aquí para ser las figuras ejemplares de la sociedad.

Entrevista a Muerdo

«A mí me gusta proyectarme a mí mismo como un artista global. Creo que la globalización cultural es algo maravilloso que ha permitido cultura y acceso al viaje a la población.»

Este carácter humanista de tus letras refleja un profundo conocimiento y aplicación tanto de la psicología como de la filosofía como forma de vida. Encuentro en tus canciones una búsqueda de la pureza para mezclarla con otras raíces y así servir de nexo entre culturas. ¿Cómo sientes esta búsqueda tan personal?

A mí me gusta proyectarme a mí mismo como un artista global. Creo que la globalización a nivel económico tiene sus desventajas como el empobrecimiento de la población y la contaminación, pero también veo que la globalización cultural es algo maravilloso que ha permitido que todos tengamos acceso a la cultura y que podamos viajar por todo el mundo con un poquito de esfuerzo. Entonces de ahí viene un poquito esta búsqueda, de ir recogiendo idiosincrasias, identidades y sonoridades y pasarla por el filtro personal de cada uno. De ahí nace un producto genuino y que me representa a mí en este mundo. Todo haciendo un trabajo de investigación y puesta en valor del folklore y de la raíz de los pueblos, claro.

En tu proyecto Muerdo se han publicado hasta la fecha cuatro LPs más el Fin de la primera vida, un recopilatorio muy crudo, y tu libro La primera piedra. ¿Cómo valoras este cierre de etapa y cómo afrontas el paso hacia un sonido más electro con tu quinto LP?

Ha sido algo muy natural. Sí es cierto que hay un cambio de piel, una forma nueva de vestir las canciones, porque siempre lo he hecho con instrumentos orgánicos sin nada electro y la realidad es que yo, por edad, siempre he tenido muy presente en mi vida la música electrónica y el Hip-Hop, por ejemplo. Entonces veía en mí una incoherencia que estoy resolviendo con la publicación de La Sangre del Mundo, mi quinto disco de estudio. Antes me sentía más enquistado en una etiqueta de cantautor.

Antes me sentía más enquistado en una etiqueta de cantautor

Lo que busco en este nuevo disco es poner en consonancia mi música con quién soy en la actualidad, además del puro divertimento de cambiar y hacer algo distinto. Creo que el artista tiene la obligación de arriesgar con su trabajo. Recuerdo que Joaquín Sabina dijo una vez que el artista tiene la obligación de traicionar a su público. Y coincido plenamente con él porque creo que es necesario cambiar y evolucionar tanto personal como profesionalmente.

En cuanto al nuevo estilo, hemos ido en este camino electro, pero es algo bastante equilibrado con mis trabajos anteriores. La canción que sacamos este viernes 18, Mensajero, es un tema reggae electrónico que transita la cumbia siguiendo la línea de la música latinoamericana.

Así que sí, es más electro, pero me sigue representando perfectamente.

Con este nuevo sonido tan electro, ¿cómo te imaginas los nuevos directos?

Evidentemente va a llevar sintetizadores y cosas secuenciadas, que era algo que nunca habíamos metido por el miedo a que el directo perdiese autenticidad. Lo que hemos hecho es romper nuestro prejuicio y probarlo este fin de semana en Madrid. La realidad es que ha funcionado súper bien, estaba muy bien integrado.

muerdo

“Recuerdo que Joaquín Sabina dijo una vez que el artista tiene la obligación de traicionar a su público. Y yo coincido con él porque creo que es necesario cambiar y evolucionar tanto personal como profesionalmente”

He leído en otras entrevistas cercanas que has compuesto el disco íntegramente durante tu confinamiento en Latinoamérica. Se nota la influencia de las revueltas sociales de Chile como en Yo pisaré las calles nuevamente, adaptación del tema de Pablo Milanés. También con el nuevo título, “La Sangre del mundo” hay una evolución. ¿Supone esto una ruptura con los elementos naturales que venías trabajando en el título de tus últimos 4 discos?

*Recordamos LPs: Flores entre el acero, Tocando tierra, Viento Sur y La mano en el fuego.

Justo el otro día lo hablaba con unos amigos que saben que he querido hacer 4 discos que son los cuatro elementos: tierra, viento, fuego y agua. En este caso tocaría el agua para cerrar cuatricomía.

Precisamente para mí La sangre del mundo es el agua y ésta fluye por las venas de la tierra que son los ríos. Además, el single que saldrá en enero se llamará Aguacero. Por lo tanto, éste es el cierre de los elementos y con el título buscaba nombrar el agua de una manera menos evidente.

Cuando veáis el disco entero el 5 de marzo de 2021 seguro que se entenderá mucho mejor.  Por ahora vamos dando algunos adelantos y saldrá tanto en formato vinilo como en CD. La verdad es que estoy deseando de que mi público vea también la portada, que es una ilustración de Asís Percales.

Precisamente y, para cerrar la entrevista, me gustaría que hablásemos sobre el papel que han tenido a nivel artístico colaboradores como Asís Percales, Ricardo Cavolo en la iconografía de tu proyecto y también de Amparanoia a nivel musical. ¿Qué podrías contarnos sobre ellos?

Pues en mi iconografía como artista es cierto que hay un trabajo desde el principio con mucho color, colores muy vivos, muy Latinoamérica y muy espiritual, jugando con elementos como el fuego y el agua. Este es un trabajo grande que venimos haciendo desde hace mucho tiempo de identificación con una estética concreta. Empezamos trabajando con Ricardo Cavolo, la verdad que él es una inspiración constante y me fascina su trabajo.

Y luego con Asís pues llevamos algunos años trabajando juntos de manera intermitente, me había hecho algunos carteles de algunas giras y este disco quería que lo hiciera él porque tenemos mucha química y también me encanta lo que hace. Además, hemos podido trabajarlo juntos muy lentamente cada concepto, cada elemento que hay en las portadas. Ha sido un placer trabajar con él.

En el caso de Amparo yo la llamo maestra o mamá, así que puedes imaginarte el papel que ha jugado en mi vida. La conocí muy joven, justo cuando grabé mi primer disco, entonces aprendí mucho de ella a todos los niveles: gestión, industria, personal y, sobre todo, a nivel vocal. Cuando escuchas mi disco primero y luego el tercero, claramente vas a notar una evolución vocal y se nota mucho la mano de Amparo ahí. Ella me ha ayudado a encontrar mi voz trabajando una manera muy añeja de cantar con muchos vibratos finales y le estoy muy agradecido.

Por último, un juego antes de acabar. Voy a darte un concepto y quiero que me digas qué te evoca y luego que tú me dejes otro para el siguiente artista. Como ésta es mi primera entrevista para La Sexta Cuerda el primer concepto es mío. Ahí va: “amores volcánicos”.

Pues me encanta porque me parece que representa perfectamente como yo veo el amor, como un volcán. Es algo que está ahí en el aire, tiene una energía latente y que cuando despierta y erupciona, flipas.

Muchas gracias, Pascual. Tu concepto aparecerá en la siguiente entrevista.

Muchas gracias a vosotros y un saludo para todo el equipo de La Sexta Cuerda y nuestros fans.

Sobre Jorge Campos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *