All-focus

Crónica | Platerock y Transgresivos en La Trinchera

Durante toda la semana las redes sociales de La Trinchera insistían en que el concierto de ayer iba a ser uno de los más importantes de la temporada, a pesar de que tan sólo llevamos 27 días de año. Pero lo cierto es que no se equivocaron, sobre todo en el éxito de público que asistió a la Calle Parauta número 25. Porque resulta evidente que si cinco músicos forman un grupo tributo a Platero y Tú y Extremoduro, dos de las bandas fetiches de cualquier rockero, y si son medianamente buenos, se irán haciendo un nombre en la escena musical de nuestro país. Todos ellos tienen y tendrán proyectos aparte, pero está claro que nunca vas a decir que no a cantar a toda voz ‘El Roce de tu Cuerpo’ o ‘Standby’ en cualquier sala de conciertos. Y, aunque podemos estar de acuerdo en que la voz no era calcada a la de Fito ni a la de Robe, los Platerock y posteriormente los Transgresivos hicieron el llevar al delirio más absoluto a la gente que se acercó ayer por la noche a La Trinchera.

Ya al entrar, justo cuanto se abrieron las puertas (alrededor de las nueve y media), se observaba que era una noche con protagonismo del más puro rock español. Por los altavoces sonaban canciones de Poncho K, La Fuga, Habeas Corpus o Albertucho, anticipo de lo que se podrá ver en la misma sala el viernes que viene. Además, la boina, ese complemento que Fito ha popularizado al extremo, descansaba sobre el mástil de la Strato que ya estaba afinada y lista para dar caña. Pasadas las diez y media, comenzó a sonar la línea inicial de bajo de ‘A un tipo listo’, seguida de ‘Tenemos que entrar’ ‘Ramón’. El ambiente todavía era algo frío, entre otras cosas porque la sala aún no estaba llena, cosa que ocurrió a la mitad del concierto, más o menos. Cabe destacar que hace prácticamente un año, esta sala malagueña acogió por segunda vez a estos cinco músicos. Es por lo que pudo escucharse: «El que repite, que invite». Al menos yo puedo decir que cumplí con mi parte.

Con ‘Esa chica tan cara’ ‘Alucinante’, ya se oían las primeras gargantas corear lo de: «Y es que es tan alucinante, que hace días que no duermo…». Posteriormente, llegaron ‘Tras la barra’, ‘Por fin…’ ‘Me dan miedo las noches’. Sin embargo, el final de la primera parte del concierto ya se veía en el horizonte, por lo que las primeras filas se llenaron de pogos y bailes. Auténticos himnos como son ‘No hierve tu sangre’, ‘Mari Madalenas’, ‘El roce de tu cuerpo’ ‘Cigarrito’ sonaban con más fuerza que nunca. Finalmente, las canciones elegidas para cerrar el repertorio fueron ‘Juliette’, ‘Voy a acabar borracho’ y ‘Hay poco rock and roll’. 

Tras el breve interludio para pedirse otra cerveza, al filo de la medianoche, la boina se convirtió en gorra, al más puro estilo Cenicienta. Al cuarteto se le unió Rubén, el encargado de ser la voz de Transgresivos, el tributo a Robe, Uoho y compañía. La cosa empezaba fuerte, porque todos y cada uno de los que estábamos allí nos arrancamos a cantar eso de «Concreté la fecha de mi muerte con Satán…». Después, tuvieron el mismo reconocimiento por parte del respetable temas como ‘A fuego’, ‘Buscando una luna’, ‘De Acero’, ‘Decidí’ o ‘Pepe Botika’. El descontrol ya era digno de mención. Así llegaron ‘Standby’, ‘Bribriblibli’, ‘Amor castúo’ y ‘Correcaminos, estáte al loro’. No pudo haber mejor cierre para cerrar la velada, que ya rozaba las tres horas, que ‘Deltoya’, ‘So payaso’, en la que un afortunado logró subirse al escenario, ‘Golfa’, ‘Puta’, ‘La Vereda de la puerta de atrás’, ‘Salir’ ‘Ama, ama y ensancha el alma’. 

Lo dicho, uno puede estar a favor o no de las bandas tributo, pero son una oportunidad de oro para meter a 800 personas en una sala de un polígono malagueño con el letrero de La Trinchera en la puerta. Y, desde el punto de vista del público, es preferible cantar los temas que marcaron a toda una generación rodeada de amplis y con cerveza en mano que hacer lo propio en el coche o en el sillón de casa con los cascos puestos para no molestar al vecino.

Sobre Mario de Jaime

¿Hay algo mejor que abrir la aplicación de música de tu móvil, ponerte los cascos y cantar en voz alta pensando que tienes una voz angelical cuando en realidad cantas peor que un grillo mojado? Así se podría resumir mi día a día, porque si no estoy de esta guisa me encontrarás en cualquier concierto y en cualquier sala de por ahí. Por cierto, también toco una poco la guitarra y soy periodista, aunque creo que es lo menos importante.

¿Te gustaría darnos tu opinión o aportar algún comentario?

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *