Música en Twitch

Saia Goait y Toundra, Riesgo y placer, ¿Algo más?

Como en todas las experiencias vitales, siempre hay una primera vez para todo. La primera vez casi siempre perdura, y se mantiene en tu memoria prácticamente intacta durante años. Esa primera vez suele ser la referencia con la que comparas experiencias similares que vendrán después.

En este mundo líquido y posmoderno de la velocidad y la sobreinformación, es difícil que haya primeras veces que impacten, pues ya previamente te has preocupado de acabar con la posible sorpresa, sea via youtube o vía spotify, por ser estas dos plataformas las más comunes en esa búsqueda constante hacia la represión de la sorpresa del concierto de carne y hueso. Ya sabes qué vas a ver, qué vas a escuchar, como se va a comportar la banda, qué posibles debilidades va a tener. Ya sabes todo del directo de una banda antes del directo real.

Y si bien te gustaría ir a ver a una banda, sin haber escuchado nada de ella, sabes que eso no siempre es posible, porque el acceso constante a internet, nos hace masocas. Es la propia condición humana. No quieres hacerlo, pero lo haces, solo un poquito, no mucho, pero lo haces. Y es que te gusta investigar, descubrir, conocer en las plataformas musicales. Y está genial, pero, no antes de un concierto de una banda que no has visto. Sabes que eso va a reducir el impacto de la primera vez, pero te da igual. Así de gilipollas nos ha hecho el mundo de la inmediatez.

Pues bien, contra todo pronóstico, ni el spotify ni los videos de youtube, consiguieron esta vez, para mi fortuna, arrebatarme la sorpresa de mi primera vez con la banda que abrió para Toundra en la sala Totem, y que jamás había visto en directo: Saia Goait. Esa es la magia del rock en directo, de las bandas grandes, conseguir dejar a la altura del barro a discos y videoclips.

Y eso fue lo que hizo Saia Goait (Mutriku 2017). Espectacular la energía que transmiten en directo, ¡cómo tocan!, con qué fuerza. Me impactó la presencia en el escenario (y entre el público, pues bajó en varias ocasiones) del cantante, Beñat Perales, de personalidad arrolladora.

Entreví algún poso de influencia Kuraiera en ese stoner hardcore que tanto mola en directo, y en la actitud de Beñat, que me recordó en cierta forma a Fer Sapo (El Corazón del Sapo, Kuraia, Matxura, Estricalla, hoy Onki Xin). Desde el primer tema “Maiazkatu”, que da nombre al último disco, hasta “Sushi”, con el que terminaron, y que pertenece a su primer disco homónimo, pasando por otros de los dos discos como “Abiadan”, “mina” o “Zaratak min eman arte”, el concierto fue un continuo y constante ejercicio de superación de las grabaciones. Directo de diez.

 

A Toundra ya los había visto varias antes, aunque no todavía presentando el nuevo disco, Hex. Lo madrileños nunca defraudan. Al igual que Saia Goait, comenzaron con el primer tema del último disco, “El Odio”, creando una atmósfera de expectación hipnótica, de la cual es complicado escapar.

Las luces acompañaron, no a la fotografía, pero sí a generar ese ambiente de idílico atrape  entre acordes extraños y arpegios persuasivos. Unas luces pensadas para la música, y no para los músicos que la hacen posible, creaban ese ambiente de intimidad y calidez postrockera. Alberto, Álex, David y Esteban, envueltos en una nebulosa, continuaron con temas como “Magreb” y “Oro rojo”, para volver de nuevo al último disco con “Ruinas”. Buena y difícil selección de temas, que no conviene desvelar en su totalidad, por esto de lo más arriba comentado, la primera vez. Solo diré que del último disco hay alguna que no tocaron, y no fue “Watt”. Si pasan por tu pueblo, ves y descúbrelo. No te arrepentirás de haberte introducido en el orgiástico aquelarre de Toundra.

Entones, ¿Te atreves a experimentar la sensación de secuestro por el placer hipnótico del postrock? Bien, lo dicho, atrévete, acude a un concierto de Toundra. Creo que no podrás salir, ni siquiera para algo tan banal como ir al baño en mitad del espectáculo. Pero merece la pena el riesgo pasajero de sentirse atado a ese escenario donde estén tocando los Toundra. Riesgo y placer ¿Algo más?

Sobre Diego Marín Roig

Diego Marín Roig. Profesor de Geografía e Historia, algo melómano y autor del blog "Entre Besos y raíces". Desde Euskal Herria y Aragón para el mundo.

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