Sons of Aguirre Scala Granada

Crónica de Sons of Aguirre y Scila en Granada

Granada es la primera parada de los valencianos en la gira de presentación de su último trabajo.

Ha sido un fin de semana movido para los melómanos en Granada. Sin embargo, este tipo de findes repletos de conciertos, son los más complicados de abordar para las bandas. El viernes tuvimos el honor de contar con Sons of Aguirre y Scila. Lo dieron todo encima de uno de los escenarios más míticos de la ciudad.

Previo al show de Sons, Diego Varea actuó como DJ Msias. Se trató de un teatro rapeado ironizando la religión con humor negro y cortante, que incluyó temas míticos como «Ajo Infuso.»

El día 7 de febrero fue la primera vez que Sons of Aguirre tocaron las canciones de Lo que ocurrió Mientras Mirabas a Otro Lado, su último trabajo. El concierto fue dedicado a todas las personas que han sufrido destinos fatales a causa de desahucios, las mismas a las que va dedicada «Cuatro Paredes.»

Tocaron el disco íntegro, abriendo con «Bienvenido a España» y dejando las más esperadas por el público («Guillotina» y «Pacopepe») para el final

Ocurrió un fenómeno que no sucede muy a menudo. Los integrantes de Scila se hicieron enormes, colosos, encima del escenario. El dinamismo de Rubén Muela, los solos de Edu, la voz de Edgar y la base de Zarza se convertían en todo un espectáculo musical inspirado en bandas como Mastodon, Opeth o Gojira. Sus instrumentos con cuerdas de más llenaron la sala con, lo que en principio se entiende como un mero acompañamiento, pero que realmente es un coprotagonista.

Por supuesto, la química que existe entre los raperos y el público es alucinante. El feedback que reciben el uno del otro es imprescindible para vivir la experiencia. Se gritó a Masa que subiera video, se pidió guillotina para líderes de extrema derecha, se les regaló un velocirraptor de juguete…

Un show de más de dos horas donde no faltaron temas clásicos como «Privilegiados», «Los Chicos del FMI» o «Napalm de Libre Mercado». A pesar de los espacios vacíos entre el público, la sala se sentía llena, y nadie esperó a más de la primera canción para empezar con los pogos y wall of death. Sin duda, salir de un concierto sin voz y con dolor de piernas de tanto bailar es una muy buena manera de terminar la semana.

Sobre Sergio Barrios Zamora

Apasionado de la música, desde el metal más bestia hasta el indie más moñas, pasando por el ska, el rap... Vivo entre pogos y en mis ratos libres estudio comunicación audiovisual.

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