SUEVICHA

SUEVICHA – BURNING TALES

Los tiempos están cambiando, como cantaba el ilustre Bob Dylan. Las chicas ya no son esas princesas-florero, ni un trofeo de caza a la búsqueda de marido, ni un ama de casa sumisa y completamente doblegada. Las mujeres hablan claro, piden lo que es suyo y luchan por su futuro, iniciativa a la que gustosamente me sumo y aplaudo. Y una vez soltado el sermón, empieza la misa. ¡Que traigan la tinaja del vino!

Astral wave. Cinco segundos de disco y me he acordado de my heart is beating like a jungle drum. Me pasé un verano escuchándola cada media hora en la puñetera radio. Curraba en un trasto que tenía el casette (me he sentido viejo) roto. Por suerte ha sido sólo un relámpago. La voz, casi mascullando y una guitarra que sólo anuncia la presencia pero promete grandes cosas. Va la cosa cargando y me recuerda a la carga de Limp Bizkit en Take a look around, a punto de estallar con la melodía de misión: imposible, pero no. La canción estalla pero destacando una voz a lo Kurt Kobain o a lo Janis Joplin… y la canción se desliza hacia el final en un suspiro. Empezamos fuerte.

Banging. El punteo inicial está entre el rock y el metal. Entre el Wherever I may roam y el Carpe Diem, baby de los Metallica, por poner un ejemplo relativamente lejano. La voz va cogiendo fuerza a medida que avanza y entra la batería y bajo. No sé a quién compararla. Es una voz potente, con autoridad, que entona con delicadeza pero que es un huracán cuando hace falta.

Screaming loud. Mientras sigo reflexionando se me ha colado otra canción. Bajan las revoluciones y emerge de la sala de máquinas un bajo poderoso y un pelín distorsionado (largo recuerdo a Lemmy Killmister). Tiene un aire a Pennyroyal tea de nirvana, pero con un aire más rockero, más crudo.

The wall. Los primeros compases parece que han intervenido una llamada de teléfono, y vuelven a pisar el acelerador. Más que un bólido, es un tráiler. Grande, cañero y con cara de haber dormido mal. ¿No habéis visto El demonio sobre ruedas? Un paralelismo con algunas canciones del Load y el Reload de Metallica, pero con un sonido más duro, menos depurado.

SUEVICHAMirror and sand. Me encanta la base instrumental, me recuerda una barbaridad a Damage case, de los Motörhead. Hacen un cambio de tercio con efectos a lo Pink Floyd, pero en seguida retoman la base principal. Fantástica, esta es la canción para poner a prueba las cervicales.

Don’t tell. Parece que va a salir Ozzy Osbourne a cantar. Un sonido muy a lo Black Sabbath, con esa especie de cadencia de Tommy Iommi que quiere exprimir cada golpe de muñeca.

Like a teen. Han sacado el pedal a pasear, y saltan con un trallazo a lo Rage against the machine, en concreto Guerrilla Radio. Pero las estrofas van en ese ritmo a lo Black Sabbath. Lo que hace que la canción sea un choque de estilos en sí misma, derivando en un riff muy cañero, y volviendo al riff inicial, pero a toda máquina.

Tequila boom boom. La guitarra y un charles nos da el pie, la voz empieza las primeras estrofas… un grito y boom, el Free speech de Discharge, pero con un punteo muy chulo al final. Me estoy dando cuenta del terreno común que tenemos Suevicha y yo. Hemos bebido de fuentes muy cercanas.

Silly fears. Las guitarras más pesadas del disco. Caña y distorsión, sin llegar a Sepultura, pero sí caminando hacia una versión más melódica de Pantera. El bajo se echa a las espaldas la canción para que la guitarra pueda puntear, complementar el riff.

Burning love. Se nos escapa el disco, y estas chicas nos van diciendo adiós con la mano en un tempo mucho más relajado. Un mensaje claro, casi monolítico, como sacado de una jam.

Y ya está. Cuarenta y dos minutos de rock garajero. Esto no es una competición a ver quién corre más, doble bombo en plan ametralladora y guitarras demoledoras. Esto es rock de alta gradación, destilado por maestras rockeras y envejecido en barrica de roble, digno de cualquier paladar, pero exigiendo un par de escuchas para apreciar sus matices. Condensación de muchas influencias.

Lista de tareas: ver a Suevicha en directo.

Y por último, aunque no por ello menos importante, los enlaces:

https://www.facebook.com/suevicha

https://www.instagram.com/suevicha/

https://suevicha.bandcamp.com

https://www.youtube.com/channel/UCZx0nTcUqHPxuCRDbMKqtaQ

Sobre Teodoro Balmaseda

Escritor de ficción y crítico desde la admiración. Si te gustan mis reseñas, prueba 'Buscando oro' en tu librería o ebook.

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