Música en Twitch
Nuevo disco de Iñaki Uoho

UOHO – Interpretaciones. Acto 1

Al final no son grabaciones para directo, sino Interpretaciones. Acto 1 (se supone que la obra final tendrá 4 actos). UOHO, tal es el nombre de la banda que lidera Iñaki Uoho Antón, ex guitarrista de Inconscientes, Extremoduro y Platero y Tú junto a José Ignacio Cantera, Miguel Colino y Aiert Erkoreka, presenta un menú variado de versiones. De entre el infinito mostrador de hits en los que ha sido parte activa Uoho a lo largo de su carrera, en este primer largo le puede la pulsión roquera del vivo por encima de la monumentalidad de los últimos Extremoduro.

También la precaución, redundando sobre lo ya oído, a la espera de atreverse con nuevas creaciones. Interpretaciones. Acto 1 es una intro de covers matizados que van desde del homenaje (Ya nos veremos, de Barricada) a la música clásica (Concierto para clave Nº 5, BMV 1056, de Bach), pasando por la orgullosa reivindicación consciente (Dentro de una botella y El último hombre libre, de Inconscientes), la supremacía del rock’n’roll (Bobo, Mírame y ¿Cómo has perdido tú?, de Platero y Tú) y un solo puyazo de minoría absoluta (Puta, de Extremoduro). Sin amenazar demasiado las estructuras, la guitarra de Iñaki adorna con yemas cristalinas las composiciones añejas. Eso sí, Uoho se calza la voz por primera vez en su trayectoria y hay que adecuarse a su timbre grueso en melodías asociadas a Fito, Robe y Jon. Aun con menos recorrido que los mentados vocalistas, Iñaki se esfuerza en arreglar su entonación en un modesto pero sobrio ejercicio de personalización. De su aguante en los directos dependerá el éxito de un proyecto que, a falta de canciones nuevas, se lo jugará todo al ímpetu para no rebozarse en su flamante nostalgia.

Ya nos veremos

Como queriendo anunciar las intenciones generales del disco, el tema tiene un preludio de guitarra diáfana y feliz de Uoho. Sin embargo, este se desvanece al medio minuto hacia el teclado de Aiert, que parece tocar con brazalete negro por la memoria Boni. En seguida la canción crece de nuevo: qué mejor homenaje que el rock para el ex de Barricada. Estribillos a Kutxillo, solos centelleantes de guitarra, valle de violines, crescendo gritón final y vientos para dar épica al cierre. La voz de Iñaki se funde a negro cuando es el que apaga la luz, aspira como el guardián de nuestra casa, clama a ver qué pasa, enfatiza emborronando, varía con fuerza el estribillo cuando debe vestirse de gala pero siempre se le olvida, se enrabieta para cambiar, para cambiar un contigo por un ya nos veremos y ya. Y ya casi nunca tengo ganas de empujar entre las piernas de la vida.


Quizá una de las canciones más impactantes del disco por sorprendente, emotiva y compleja. “Ya nos veremos” fue escrita por Kutxi Romero y Alfredo Piedrafita, ofrecida en el directo grabado de Barricada Quedan caminos por recorrer e interpretada por Boni en varias ocasiones, a cuyo legado sirve de homenaje.

 

Dentro de una botella

Algo más robusta que la original, “Dentro de una botella” no cambia demasiado más allá de dar algo más de nitidez a los contornos de guitarra. El estribillo que se repite en segundo plano en el último tramo de la canción suena todavía más lejano y fantasmal que en el disco de La Inconsciencia de Uoho, como perdido entre la niebla de la portada del disco. Aquí ya entrarán los gustos personales de cada uno: los que prefieran la voz tabernera de Iñaki o los que disfruten más la elasticidad de Jon Calvo.

 

Bobo

Seccionando la entradilla de teclado y batería, la versión de Bobo de UOHO se planta después de tres platillos en el borbotón eléctrico. Suena un poco menos disco, pero también menos divertida que la versión de “Platero y tú” cantada por Fito. A mitad de la canción, el teclado se difumina hasta ser basamento de las guitarras pero al final vuelve a surgir con más presencia y densidad que en la pieza original.

Mírame

Mírame sí recibe una remodelación de energía más acusada que los dos temas anteriores. Desde el inicio, Uoho imprime más volumen y contactos a este blues vacilón. La fogosidad remolona de la obra de “Platero y tú” engorda en UOHO a base de Hammond, que presume como en ninguna otra canción del disco. Aires de pequeño blues endémico desenfadado con oh yeas y grititos bajo las guitarreo. Aquí la voz de borrachera pesada de Iñaki enguanta con el espíritu de la canción. Por momentos me recuerda al Sevilla de los Mojinos Escozíos. He cambiao tus malas artes por mi fiel Stratocaster. Se acabó. ¿O no? Con un solo final conciso, esta versión se achata minuto y medio para facilitar su inyección. Supongo que la inclusión de tres temas de Platero en este Interpretaciones. Acto 1 es un intento de reflotar aquella ilusión primigenia por la música que Uoho debe volver a transmitir y a transmitirse. Me parece esta una buena oportunidad para citar “Lloverá”, la gran canción que Fito grabó con Inconscientes para el disco No somos viento.

 

El último hombre libre

Desde que escuché el riff de “El último hombre libre” de Inconscientes me recordó a los golpes de guitarra de “Autorretrato” de Extremoduro, previos al si me encierro ven a verme un vis a vis, caí dentro de mí… Ahora en UOHO me resuenan un poquito más. Los fraseos de Iñaki no son ni mucho menos tan expansivos como los de Jon Calvo, así que aquí decide acomodarse humildemente la letra, probablemente influido por la mitología grosera de Robe.

Inconscientes:
Me soltó la suerte la mano / ¿Dónde está? Ya no la ves / Sabe amarga la miel en los labios / Tan cerca estuve de aprender / que no entramos todos en el mismo saco / Mi destino no está escrito en un papel / si yo fuera dueño de todos mis actos / y no una triste marioneta a su merced.

UOHO:
Me soltó mi hada la mano / ¿Dónde está? Tal vez se fue / Sabe amarga su miel en mis labios / Tan cerca estuve de aprender / que no entramos todos en un puto saco / Mi destino no está dentro en un papel / si nunca he sido dueño de todos mis actos / soy una triste marioneta a su merced.

Como ya interpreta en otros estribillos, Iñaki cambia el paso del último libre para no ser… para darle otro poder, sutil pero culminante, al final de la canción.

 

¿Cómo has perdido tú?

Bajo un cielo flúor azul y verde se presentó este single, que es otra versión de Platero y tú. Una mayor iluminación de teclado y algún fraseo rugoso diferencian (poco) esta versión, por otro lado difícilmente desligable de la voz de Fito.

 

Puta

Esta Puta renace a la salida del órgano de la misa, como La Vieja. Iñaki se esfuerza por empastar en el frenesí de la canción sin alcanzar el fluir siniestro de Iniesta. Además, Uoho decide cantar el estribillo de seguido pareciéndose a Fito, sin dejar la pausa que Robe dejaba antes de gritar: ¡Puta! A mi gusto, es una decisión de estilo que le saca las vísceras al estribillo. En general y a pesar de una defensa digna, a Iñaki le cuesta empatar las salvajadas consecutivas que Robe hilaba con naturalidad. A cambio, esta nueva versión sí regala un gran discurso final de la todopoderosa herramienta de Iñaki, que va entrecortando el riff de la canción hasta afilarlo en agudos casi tétricos que desembocan en dos guitarras mellizas que se pierden en la neblina.

 

Concierto para clave Nº 5, BWV 1056

A pocos días de empezar la cuarentena, se subieron a los medios de Extremoduro algunos vídeos de Iñaki tocando obras de Bach junto a la Orquesta Sinfónica de Gran Canaria en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas. De allí este llamativo y delicado cierre de disco.

Cuando Extremoduro se disolvió y la gira de despedida se fue al limbo, Iñaki Uoho Antón tuvo que tomar una decisión sobre su carrera. Podía haber tomado el camino artístico de este último corte: hacer piezas instrumentales y convertir su guitarra eléctrica en un nuevo clasicismo, renunciando al acompañamiento vocal. Podría, en esa línea musical y no letrística, haberse propuesto a Paco de Lucía con amplificador. Pero de lo que uno ha sido siempre no se puede despegar con el uso del libre albedrío. Así que, asumiendo responsabilidades que probablemente no esperaba a estas alturas, Iñaki va a seguir haciendo lo que ha estado haciendo hasta ahora. Canciones de rock. Y si en el primer acto ha superado la vergüenza de cantar… ¿Por qué no en los siguientes se zambullirá en la dificultad de componer?

Sobre Damián

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *