Wishkey Caravan en directo

Crónica | Whisky Caravan en Madrid

· Fotógrafía: @Espe_dm

· Redacción: Mario de Jaime

Decía La Fuga que los domingos son para jurarse si uno cambia de vida. A juzgar por lo que vivimos este domingo en el Palacio de la Prensa madrileño, la vida puede quedarse así, de tal forma que el último día de la semana sirva para pasear por la Gran Vía con un sol de justicia y acto seguido asistir a un concierto de una banda que se hace llamar Whisky Caravan y que, como presumen ellos mismos en su página web, son todo constancia, esfuerzo y afán de superación. Si metemos esas tres actitudes dentro de una coctelera, probablemente nos salga una banda en la que se nota que hay mucho camino recorrido. Mucho trabajo detrás. El desenlace está claro: dos pases con escasas horas de diferencia y ambos con las entradas agotadas.

Wishkey Caravan

Entre músicos callejeros y puestos de libros de segunda mano, justo enfrente de los cines Capitol es donde el arte del concierto rugió de nuevo con una fuerza inusitada. La cola avanzaba y el gel hidro alcohólico escaseaba. Pasados diez minutos de la hora programada, los protagonistas de toda esta historia saltaban al (reducido) escenario para agotar el resto de las energías, esas que llegaron al máximo con el café de media tarde. Desde el principio al final, la guitarra acústica tuvo su especial importancia. El resultado se traduce en una velada electro- acústica, que, en ocasiones, recordaba a ese rock sureño con una carretera infinita delante de nosotros. Mientras nos transportábamos a ese paisaje de descapotable y kilómetros en el contador, el tiempo pasaba sin que nos diésemos apenas cuenta.

Y lo hacía desde que Días de niebla abriera la veda. Primera canción y primeros coros de un público entregado desde el primer momento. «¡Qué alegría veros, joder!». La pandereta hacía acto de presencia en Más de alguna vez y la armónica hacía lo propio en Vidas de un solo tren. Pero antes de eso vino una sorpresa en forma de canción. «En septiembre grabamos nuevo disco. Vamos a enseñaros una nueva canción». Y qué mejor que hacerlo en crudo, en un directo que recordaba por momentos al Unplugged de Nirvana. La guerra contra el resto nos hizo acordarnos de que volveremos con más fuerzas que nunca después de esta pesadilla. ¿Quién no piensa que cuando todo esto acabe, resucitaremos?

Tras Naufragio y Sombrero, el sol ya empezaba a esconderse. Quedaba Aquí y ahora que, entre versos de Salir y La vereda de la puerta de atrás, fue la canción que cerró una hermosa sesión de concierto dominical. Porque, sí, el último día de la semana es para pensar si uno hace lo que cree que que es lo correcto. Pero también es un día en el que podemos reír, bailar y cantar como si no hubiese un mañana. Da igual si lo hacemos en casa con los altavoces al máximo de volumen o en una sala de conciertos con la gente que más queremos. La cuestión es que estemos felices. Y Whisky Caravan nos ayudó a ello. A entender que los mejores momentos están llenos de música.

Wishkey Caravan

Sobre Mario de Jaime Moleres

¿Hay algo mejor que abrir la aplicación de música de tu móvil, ponerte los cascos y cantar en voz alta pensando que tienes una voz angelical cuando en realidad cantas peor que un grillo mojado? Así se podría resumir mi día a día, porque si no estoy de esta guisa me encontrarás en cualquier concierto y en cualquier sala de por ahí. Por cierto, también toco una poco la guitarra y soy periodista, aunque creo que es lo menos importante.

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